viernes, 17 de mayo de 2019

Una estrategia narrativa de la dominación


La función de lo que no engaña y el principio de la credibilidad general 

por Lidia Ferrari (1)

Estamos en este momento inmersos en un mundo donde hay cada vez más procedimientos técnicos para producir creencias haciendo creer lo que muchos creen.

Como dice Wittgenstein, por el hecho de vivir en comunidad, no se puede estar en estado de verificación permanente, pues se desarrollaría una posición paranoide insostenible para la vida cotidiana. No se puede verificar cada dicho de una persona en la cual se confía, en la cual se cree. Necesitamos una certeza, pero que no es la de la estructura psicótica sino esa certidumbre a la que se refiere Wittgenstein, la que nos permite “creer” y por lo tanto saber y descansar en que la tierra es redonda y que 2 + 2 = 4 (2). Lo que hará decir a Wittgenstein que “en el fundamento de la creencia bien fundamentada yace la creencia sin fundamentos” (3). La historia de la humanidad y sus enunciados no pueden ser verificados por cada individuo. No podemos dudar de todo, porque todo perdería sentido y sería imposible el lenguaje mismo.

De manera similar, Lacan destaca la función de lo que no engaña. ¿Qué es esta función de lo que no engaña que se presenta en forma diversa en diferentes culturas? Se trata del Dios que no puede engañarnos o de lo real, ese real que “no puede jugarnos sucio” pues es esencial a la constitución del mundo de la ciencia, por ejemplo, cuando dice Lacan: “nada se hace adrede para arruinar nuestros experimentos y reventar nuestras máquinas” (4) .

El otro en tanto sujeto puede mentir, pero el Otro “que está siempre en su lugar, el Otro de los astros, o si prefieren el sistema estable del mundo”, ese es el que no engaña. Esto significa la necesidad de que haya “un sistema de orientación de nuestra experiencia” (5) , dice Lacan.

Es en la vida cotidiana que cada tanto es preciso que se asista a la función de un Dios que no engaña. Se debe renovar cada vez la prueba de que en el horizonte y el medio en el que se vive hay algo que no engaña. En ciertos momentos culturales por razones de índole política o de cierto ordenamiento social este “Dios que no engaña” cumple su función a medias, o no las cumple, y lo que allí se resquebraja son ciertas formas de lazo social que muestran las heridas de los sujetos que se quedan sin ciertas matrices no engañosas de la realidad.

Cuando en política se apela a la ficción para mentir y engañar, el campo ficcional se oculta. Hay la ficción de que no es ficción.

El análisis de la creencia permite comprender cómo hasta las mentiras más evidentes y estúpidas pueden ser creídas. Los impostores, los cínicos y los políticos mentirosos se valen de la condición de ser crédulo de todo sujeto en tanto para habitar el mundo y poder relacionarse con los otros es preciso que haya algún tipo de certeza, ya sea fundada en la autoridad, como plantea Wittgenstein, en la función de algo que no engañe, según Lacan o en el principio de la credibilidad general analizada por Michel de Certeau.

Una de las conclusiones a que nos conduce esto es que quien se ubica desde una posición de privilegio y poder y desconoce escrúpulos éticos para la mentira y el engaño está en condiciones de atrapar en su red a quienes ocupan el lugar de incautos de la verdad.

Una de las inestables consistencias en las que se sostiene el mundo es precisamente la del sostén de la frontera entre realidad y ficción. Si aceptáramos que estas fronteras son tan laxas como para que desaparezcan las diferencias entre ellas, la lucha sería sólo por la hegemonía de los relatos que quieren aparecer como reales o verdaderos. En un siglo XXI dominado por los medios de comunicación como creadores de realidad, la lucha por la hegemonía no se jugaría tanto en el campo de las acciones políticas sino en la capacidad para dar a creer lo que se quiere hacer creer.

Quien se instala en el poder a través de la mentira y de la manipulación de los relatos es más poderoso que su incauta víctima, quien cree en la palabra del Otro. Todos aquellos que inescrupulosamente pueden manipular cierto orden de creencia pueden fácilmente ocupar una posición dominante sobre los demás, en particular porque la ética de la verdad no los limita.

¿Cuáles serían las consecuencias sociales y subjetivas cuando ciertos marcos que otorga la realidad en la que se vive no puede ya dar orientación sobre lo que es cierto y lo que no lo es, sobre la diferencia lábil y precaria, pero existente, entre mentira y verdad; cuando tambalea el parámetro que pueda servir de referencia para poder decidir lo que es falso y lo que no lo es?

En este sentido, dice Hannah Arendt que “el resultado de una consistente y total sustitución de las mentiras por la verdad factual no es que las mentiras vayan a ser aceptadas en adelante como verdad, y la verdad se difame como una mentira, sino que el sentido por el que establecemos nuestro rumbo en el mundo real y la categoría de verdad contra falsedad queda destruido”. Y agrega: “Para este problema no hay remedio” pues “No es más que la otra cara del incómodo carácter contingente de toda la realidad objetiva” (6) .

Desde ciertos lugares de poder que promueven el statu quo con voluntad imperialista, que atacan a las posibilidades de la democracia o a la voluntad soberana de los pueblos, han reparado en esta función de lo que no engaña y que en cada época es diversa. En este momento pretenden hacerla cumplir a través de los medios de comunicación. Como ella funciona en automático, ejercen la función de lo que no engaña, precisamente engañando.

NOTAS

1 - Lidia Ferrari, Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo, Capítulo Psicoanálisis y política, “Una estrategia narrativa de la dominación y la Verleugnung freudiana”.

2- Hanna Arendt, citando a Groot también dice, subrayando la fuerza de la verdad frente al poder político, que “Ni siquiera Dios puede lograr que 2 + 2 no sean 4”. Arendt, Hanna. Entre el pasado y el futuro. Ocho ensayos sobre la reflexión política, Barcelona, Península, 1996.199.

3 - Wittgenstein, Ludwig. Sobre la certeza. Barcelona, Gedisa, 2006. §251. Pag. 33c

4- Lacan, Jacques. El Seminario. 3. Las Psicosis. Buenos Aires: Paidós, 1991.p.97

5 -Lacan, Jacques. El Seminario. 3. Las Psicosis. Buenos Aires: Paidós, 1991. p.109

6- Arendt, Hanna. Ob. Cit. p. 285

miércoles, 15 de mayo de 2019

La implosión de Cambiemos y el olor a napalm



Marcos Peña les baja línea a sus subordinados ante la inminente caída en desgracia de su mentor: "Tenemos que ser como los vietnamitas".

Hay olor a napalm.

Los radicales dicen que no saben si quieren que macri sea candidato. La Carrió les dice que le dan asco por no hacerse cargo de la derrota que sufrieron en Córdoba.

Una escena en el Congreso:
Carrrió a Massot: Sabía que eras pícaro pero no tan hijo de puta.
Massot a Carrió: Sos una irresponsable, estás destruyendo todo, el desastre de Córdoba es por tu culpa.
Tienen razón ambos

Nadie sabe hasta cuándo seguirá la Alianza Cambiemos ni quién sería su candidato. El presidente de la UCR dice que hay que cambiar la marca.

El Biunvirato de la CGT colaboracionista llama a paro general para el 29 (cincuentenario del Cordobazo).


Detienen al asesino de Rafael Nahuel, que había sido protegido por la Bullrich durante todos estos años.


Ramos Padilla procesa al fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone (consecuencia del fallo de cámara de ayer para que siga con la causa D'Alessio), y en el texto de procesamiento el juez vincula a Bidone con Stornelli y Arribas.

El Consejo Evaluador del Ministerio Público Fiscal le aconsejó hoy al procurador Casal que le haga sumario administrativo a Stornelli por no haberse presentado a prestar declaración indagatoria en el caso D'Alessio.

La Corte pide supervisar los expedientes de la causa del primer juicio oral contra Cristina, que iba a empezar la semana que viene. Dispuso revisar si no hubo irregularidades procesales que lleven este juicio hacia su nulidad. La disposición tiene cuatro votos. El presidente de la Corte, Rosenkrantz, vota solo. No llega esa foto que Magnetto y Peña esperaban con ansias: Cristina sentada en el banquillo el próximo 21. Desde TN arengan para que los vecinos de Las Cañitas y Recoleta caceroleen desde sus balcones contra una disposición votada por cuatro miembros de la Corte. ¿Pensará Clarín destituir a los supremos? Lástima que Bonadío no tiene hoy la pulenta necesaria para dictar prisión preventiva para Lorenzetti, Rosatti, Maqueda y Highton obstaculizar a la Justicia.

La causa fotocopias está paralizada por los problemitas de Bonadío y Stornelli. Era la causa más importante de la Historia Argentina. Ahora está en un impasse indefinido.

Se va desmoronando un poder que parecía invulnerable.

Esos que te prometen un cambio y en cambio están matando a la cultura


Si hay razones pa' vivir
entonces que una sea esta
buscando en el arte respuesta para esta existencia
que tanto nos cuesta.

Traje razón de la calle
y este brebaje de apuestas
¿quién dijo que todo estaba perdido?
A los pibes nos sobran las fuerzas.

A las pibas les sobran las fuerzas
aunque esté todo tan jodido
a los pibes nos sobran las fuerzas
para ganar el partido.

No digan que todo está perdido
no digan que todo está perdido
todavía nos sobran las fuerzas
para dar vuelta el partido.

Yo no rapeo por rapear
vengo a ocupar un lugar
vengo a bailar
a vacilar
a defender la memoria
esa que hace tiempo nos quieren robar.

Los dinosaurios que siempre la ponen oscura
con su mano dura
de esos que te prometen un cambio
y en cambio están matando a la cultura.

El tiempo puede pasar
y su voz sigue siempre presente
en la gente que quiere verdad
y la unión de todo un continente.

El tiempo puede pasar
y su voz sigue siempre igual
documento inalterable
de nuestra identidad.



Wos en el homenaje a Mercedes Sosa en los Premios Gardel compartió el escenario con Teresa Parodi, Luciana Jury y Víctor Heredia.

martes, 14 de mayo de 2019

Tips para pensar el cordobesismo


Schiaretti triunfa de modo contundente y difícil traducir en términos de la política nacional, a causa del confinamiento estructural del cordobesismo, que nunca expresó con claridad una tendencia más allá de sus límites. Poco probable que Lavagna, que no termina de definir ni siquiera un sistema de alianzas y mucho menos una base social estratégica, o Pichetto, un tipo para quien su futuro está en el pasado, puedan aprovecharlo. No lo puede aprovechar Urtubey porque esa candidatura no levanta ni con una grúa. Massa puede ver este resultado con cierto interés, pero está más preocupado por no desaparecer de la provincia de Buenos Aires, es decir: por negociar con el kirchnerismo. Alternativa Federal es por ahora un envase sin contenido.

El establishment - al que ahora está de moda llamar "círculo rojo"- está justo en pleno período de dispersión y migración indeterminada. Ya no están alineados en bloque como al comienzo del macrismo y debaten en público -a través de las columnas de los diarios de derecha- qué rumbo tomar.

En algún momento un sector de ese círculo pensó en Schiaretti como presidente interino ante una salida anticipada de macri. Pero me parece improbable por tres razones: 1) no veo a muchos interesados firmemente en una salida anticipada de macri, excepto tal vez el propio macri; 2) Schiaretti obtuvo un triunfo contundente del cordobesismo pero no transfiere sus votos a nadie en el plano nacional, por lo que le conviene hacer perdurar esta histórica victoria provincial antes que rifarla en busca de un interinato de final incierto; 3) se dice que la salud de Schiaretti es frágil, por lo que asumir la presidencia interina que herede el desastre macrista podría arrastrarlo al peor final.

Obviamente no es macri quien pueda capitalizar la victoria de Schiaretti, porque ante todo este resultado es el fracaso rotundo del diseño provincial que forzó la Casa Rosada, con una interna tóxica entre Negri y Mestre. Vidal, Carrió y Larreta pasaron por esa provincia a apoyar al derrotado Negri, que es uno de los principales aliados que el macrismo conserva entre los radicales. Graciosamente, los voceros oficialistas trataron este lunes de desmarcarse de la derrota diciendo que Cambiemos no tenía candidato en Córdoba, un argumento que ya pueden usar para todas las derrotas sufridas antes e incluso para las venideras. Al paso que vamos, Cambiemos podría no tener candidatos en casi ningún distrito.

La derrota de los radicales cordobeses es ilevantable. Córdoba es la provincia en la que nació la Alianza Cambiemos y puede ser la que anuncie su final. Ningún sector del radicalismo quedó bien parado y resulta difícil después de este domingo que ellos sigan sosteniendo la conveniencia de atar su suerte a la combinación letal de macri y carrió: están como metidos en una trampa mortal. Si hay algún partido que no puede sacarse esta derrota de encima es la UCR y la principal explicación no es que hayan ido divididos, sino que fueron atados al macrismo.

Cristina tiene algo para celebrar: el haber retirado sus candidatos de la competencia para infligirle una derrota al macrismo. Los porcentajes históricos que sacó Schiaretti se aproximan a la suma del cordobesismo y el kirchnerismo en la elección anterior. Cristina perdió a su principal aliado en Córdoba, que era De La Sota, con quien estaba tejiendo una alianza cuando De La Sota murió. Así que el kirchnerismo no tiene forma de interpretar este resultado como una victoria propia, pero sí como una derrota de su principal adversario. Por la contundencia del resultado, además, suma más desorientación entre el círculo rojo. No consolida a ninguna fuerza nacional, por lo que los partidarios de que siga macri, que lo remplace Vidal o que insista Lavagna pueden seguir cada uno con lo suyo. Después de su anterior semana gloriosa, el resultado de Córdoba es para Cristina neutro.

Todo lo anterior son conjeturas y no certezas. El panorama político es tan fluido y cambió tanto en los últimos meses que no es momentos de estar seguros de nada.