miércoles, 30 de mayo de 2012

Matanza y cine

El Elefante blanco de Trapero


por Oscar Cuervo

Matanza Cine es un dispositivo art√≠stico-industrial cuya l√≥gica excede lo que vale Elefante blanco como pel√≠cula. Es una emblema del siglo xxi, equivalente al que en los a√Īos 70 fue Aries Cinematogr√°fica. La productora de Pablo Trapero ha llegado a ser, desde que en 2002 debut√≥ con El bonaerense (segundo largo de Trapero) hasta hoy, con Elefante Blanco, un modelo de producci√≥n cinematogr√°fica muy ambicioso y ciertamente eficaz. Mundo gr√ļa, la primera y mejor pel√≠cula de Trapero, qued√≥ muy lejos, en todo sentido. Una de las pel√≠culas claves del nuevo cine argentino, todo lo que queda de ella en el Trapero actual es el significante Matanza, aunque el sentido inicial se haya trastocado.

Elefante blanco es, desde el punto de vista industrial, la jugada m√°s ambiciosa de Matanza Cine. No es solo la pel√≠cula m√°s cara que haya producido hasta el momento, sino tambi√©n la que arma el mejor paquete: temas de alto impacto, la miseria, los narcos, los curas villeros, la transgresi√≥n del celibato, un despliegue visual espectacular, un elenco internacional, con el actor argentino infalible en las taquillas (Dar√≠n), m√°s un joven y talentoso star del cine europeo (J√©r√©mie Renier), m√°s la mujer del director (Martina Gusman), un lanzamiento internacional en Cannes (Trapero es el cineasta argentino predilecto de Thierry Fr√©maux, director art√≠stico del festival): nada parece haber quedado librado al azar. Dar√≠n es el cura villero veterano que por estar enfermo piensa en un sucesor; Renier es el joven cura europeo cuya sed de aventuras lo trae hacia destinos ex√≥ticos; Guzm√°n es la asistente social de clase media que va a la villa a trabajar por los pobres y de paso ca√Īazo consigue un amante belga. El grado de eficacia de la f√≥rmula es por lo visto muy alto: 350.000 espectadores en apenas 11 d√≠as preanuncian un gran √©xito. En Cannes no logr√≥ seducir a ning√ļn jurado, ni oficial ni extraoficial. Pero Elefante blanco puede todav√≠a conquistar a no poco p√ļblico europeo con su receta de miseria tercermundista de factura lustrosa.

Trapero viene busc√°ndole la vuelta, en su d√©cada como productor, a una f√≥rmula que concilie espect√°culo para las masas, prestigio autoral y compromiso social (esta b√ļsqueda incluye tambi√©n globos de ensayo como El estudiante y Los salvajes, cuyos directores, Mitre y Fadel, son guionistas de las pel√≠culas de Trapero). Es evidente que algunos de los componentes de esta f√≥rmula prevalecen en detrimento de otros. No se puede servir a Dios y al dinero, porque se amar√° a uno y se odiar√° al otro. La dimensi√≥n art√≠stica de Elefante blanco, as√≠ como su sentido pol√≠tico, merecen una atenci√≥n m√°s cuidadosa.

La pel√≠cula est√° dedicada al cura tercermundista Carlos Mujica, incluye referencias expl√≠citas y homenajes a su figura en un par de escenas y al final propone, en la suerte que corre Dar√≠n, una analog√≠a entre el personaje real y el ficticio. De esta manera, Trapero promueve un delicado equ√≠voco: Mujica no era un cura villero y sus h√©roes de ficci√≥n no son curas tercermundistas. La figura de Mujica puede ser admirada o discutida (lo segundo es m√°s provechoso que lo primero); pero es jodido tergiversarla en funci√≥n del espect√°culo. La tarea que desempe√Īan los curas dise√Īados por Trapero, Mitre y Fadel es la de una reducci√≥n de los da√Īos: siempre est√°n exhortando a los diversos actores del conflicto (los villeros, los narcos, la polic√≠a, los sindicalistas, el obispo, el poder pol√≠tico) a que concilien, a que bajen la intensidad del enfrentamiento; en muchas escenas, del principio al fin, se los ve luchar denodadamente para evitar el estallido de violencia. La fr√≠a decisi√≥n de los guionistas es que los personajes fracasen en el momento decisivo. El pesimismo garpa. Tambi√©n se ve a los curas rezando y llorando compungidos por su impotencia ante la injusticia del mundo. Curiosamente, no se los ve predicando el Evangelio. De hacerlo, los personajes deber√≠an haber optado entre una interpretaci√≥n conciliadora y otra liberadora de la palabra de Cristo: ese dilema se le plante√≥ a Mujica, a quien el film homenajea, pero los guionistas no se lo permiten a sus criaturas. 

Los tres personajes principales dialogan profusamente -pedag√≥gicamente, en relaci√≥n con los espectadores- sobre su tarea en la villa, explican sus problemas psicol√≥gicos y sus dificultades log√≠sticas. Pero en ning√ļn momento sus conciencias rozan la dimensi√≥n pol√≠tica del conflicto. M√°s bien todos parecen naturalizar la relaci√≥n de fuerzas vigente: los pobres siguen pobres, los curas siguen curas, los narcos y la polic√≠a hacen lo que se espera de ellos, el obispo intima a los curas a encuadrarse, los pol√≠ticos prometen y los sindicalistas protestan. Trapero los filma a todos como si la historia no existiera, como si sus personajes respondieran a arquetipos intemporales y la estructura del mundo fuera inmodificable, lo cual no es una opci√≥n pol√≠tica neutra, sino reaccionaria. Incluso si nos remiti√©ramos a la dimensi√≥n puramente √©tica de los personajes, Trapero los filma sin posibilidades, lo cual los priva de libertad. El ep√≠logo es tramposo: Renier, tras el fracaso de su proyecto pastoral, se queda pensando en silencio y solo. Ese silencio podr√≠a preanunciar un salto en la conciencia del personaje (¿estar√° a punto de decir "NO", como el protagonista de El estudiante?), pero esta lectura parece forzada en una pel√≠cula que hasta el momento lo explic√≥ todo mediante di√°logos abundantes. 

Los temas "controversiales", como la droga, el narcotráfico, la violencia policial y el celibato sacerdotal, se reducen a condimentar el drama principal. Los narcos parecen brotar del seno profundo de la villa, sin conexión con el exterior; la institución del celibato le otorga un sabor prohibido al romance entre Renier y Guzmán, pero no abre un frente de conflicto con la normativa eclesiástca; la violencia policial queda impune porque sirve a los fines narrativos, para "sacrificar" al protagonista. Se puede hablar de tantas cosas sin decir nada.

¿Por qu√© un cineasta como Trapero elige hacer una pel√≠cula sobre la villa, despu√©s de haber hecho otras sobre la polic√≠a, el sistema carcelario o la industria del juicio por mala praxis m√©dica? Esta pregunta puede extenderse a las pel√≠culas que sus guionistas hicieron sobre la militancia universitaria y la fuga de la reclusi√≥n de un grupo de delincuentes juveniles. Hay un tenaz ejercicio de profesionalismo en esa versatilidad para saltar de mundo en mundo. Pero en todos los casos es imposible ocultar la posici√≥n desde la cual este sistema narrativo enuncia sus f√°bulas, el punto de vista desde el que se observa el mundo. En Elefante Blanco los villeros aparecen invariablemente como una masa indiferenciada, objetos sin voz dram√°tica propia, una fuerza natural destinada a hundirse en su fango de miseria, droga y violencia autodestructiva, incapaces de conquistar una conciencia propia, reducidos a su funci√≥n de marco para que los protagonistas, burgueses o peque√Īoburgueses, como los autores, desplieguen sus conflictos existenciales y elaboren sus deseos. ¿Para qui√©n filma Trapero?

16 comentarios:

Liliana dijo...

"Pero en ning√ļn momento sus conciencias rozan la dimensi√≥n pol√≠tica del conflicto. M√°s bien todos parecen naturalizar la relaci√≥n de fuerzas vigente: los pobres siguen pobres, los curas siguen curas, los narcos y la polic√≠a hacen lo que se espera de ellos, el obispo intima a los curas a encuadrarse, los pol√≠ticos prometen y los sindicalistas protestan. Trapero los filma a todos como si la historia no existiera, como si sus personajes respondieran a arquetipos intemporales y la estructura del mundo fuera inmodificable, lo cual no es una opci√≥n pol√≠tica neutra, sino reaccionaria."

Totalmente de acuerdo.

julieta dijo...

dejo otra crítica, a ver si se arma polémica jaja

todavía no vi la peli pero me gustaría verla en el cine.

http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2012/05/la-perdida-de-la-fe.html

Martha dijo...

Y si Oscar: ya hace rato que lo que hubiera gastado en sus películas lo meto en la primera alcancía de institución benéfica que veo. Por que además...es previsible.
Muy bueno lo tuyo.
Beso. Martha

Oscar Cuervo dijo...

A Gargarella justamente ELEFANTE BLANCO le gustó porque la polìtica está ausente de la villa. Coherencia.

Fernando dijo...

Muy buen comentario.
Comparto en varios aspectos: http://espaciocine.wordpress.com/2012/05/19/elefante/
Saludos.

Anónimo dijo...

¿Quer√≠an comparar esta pel√≠cula con Ciudad deDios? Ni de cerca, ojal√° superara esa median√≠a aburridora y obvia para tener aunque sea 1/2 hora de las intenciones de Ciudad...Pretende contar y no cuenta nada, cualquier programa de Gra√Īa te cruza historias con mas sustancia.

Sobre tu crítica: Para mí llega a tal punto lo inexorable del determinismo que fijate que entre los grupos del paco siempre van a buscar al personaje que les interesa(no porque precisan saber algo,por ejemplo, que el solo les puede dar a conocer, que sería algo que mueve ala historia como en Ciudad de Dios, sino porque lo quieren salvar etc.,motivos ajenos a un buen producto industrial de entretenimiento con formato neorealista.
Lo extra√Īo que me sucedi√≥ es haber visto en general buenas actuaciones,es raro que me suceda cuando de la pel√≠cula no me gusta casi nada.
Hugo.

Anónimo dijo...

Me faltó decir que de los grupos no les interesa la actualidad de los demás,como si no existieran.

Rocío dijo...

Excelente crítica. Coincido totalmente. A mi me había parecido lo mismo, pero lo dijiste de una manera taaaaaaan clara. chapeau.

Fernando Krichmar dijo...

Muy buena crítica pensaba exactamente lo mismo pero se me había escapado esto del exceso de conciliación y realmente es verdad.
Creo sin embargo que El estudiante si le entra al mundillo uba bastante hasta el hueso. En cambio en esta pareciera que en la versión francesa le cambiarán la foto de mujica por la de la madre Teresa o la pastorcita de Lourdes.
Pongo en link en mi face
abrazo

DP dijo...

Para mí hay política, y varias, pero la de los personajes es la de "cándidos inconscientes", que hacen lo suyo "día a día" sin ver -sin tratar de ver- más allá.
Yo noté que sí hay conflictos y contradicciones (personales, "internas", y "extermas", políticas), pero no se desarrollan a fondo: como cuando la gente hace la toma del predio y los personajes de Renier y Gusman van a la toma y el de Darín no: él va a hablar con "la jerarquía" de la curia... Y allí hay un conflicto.
Podrá gustarte o no, vos podrás decir que hubieras hecho otro conflicto o que lo hubieras resuelto de otra manera. Pero la cuestión es que está.
Para mí la película no es mala. Acá mi crítica:
http://artemuros.wordpress.com/2012/05/31/cine-slum/

Saludos,
DP

Oscar Cuervo dijo...

DP: yo no dije que no hay pol√≠tica sino que no hay conciencia pol√≠tica de los personajes. La toma no est√° mostrada como un conflicto pol√≠tico, sino como un desborde m√°s, de todos los desbordes que suceden en un lugar desbordado. Los protagonistas intervienen como siempre, mediando, sin tomar partido en el conflicto de intereses, sino tratando de reducir da√Īos para que el quilombo no estalle. Yo no digo lo que me hubiera gustado, sino lo que hay. Tampoco me interesa discutir si la pel√≠cula es mala, sino desentra√Īar SU pol√≠tica. Obvio que la pel√≠cula es pol√≠tica, pero su pol√≠tica es enga√Īosa, puesto que la mayor√≠a de los espectadores sale sin advertir la tergiversaci√≥n entre (para decirlo con las palabras de Fernando) Carlos Mujica y la Madre Teresa de Calcuta.

DP dijo...

Oscar: esa es una interpretaci√≥n posible, pero no la √ļnica. Adem√°s, los personajes en la toma se dividen: el franc√©s y la asistente social van a la toma, mientras que el cura que hace Dar√≠n se queda discutiendo con la c√ļpula eclesi√°stica qu√© hacer...

Vos pusiste respecto a los personajes: "Trapero los filma sin posibilidades, lo cual los priva de libertad". Para m√≠ la tienen, dentro de lo que son los mismos personajes, ¿o esperabas que el cura de Dar√≠n se hiciera guerrillero?
Igual, el tema da para rato, y por eso hice un nuevo post, discutiendo algunas críticas, incluyendo esta.
Estás invitando -vos y los/as lectores/as del blog-, si hay tiempo y ganas, a que sigamos el debate ahí tb.:

https://artemuros.wordpress.com/2012/06/04/una-vez-mas-sobre-elefante-blanco/

Saludos
DP

Oscar Cuervo dijo...

"esa es una interpretaci√≥n posible, pero no la √ļnica": Es la interpretaci√≥n que yo hago. Vos hac√©s la tuya. En ning√ļn tramo yo digo que esta pel√≠cula o ninguna otra tienen una sola interpretaci√≥n.

- " Adem√°s, los personajes en la toma se dividen: el franc√©s y la asistente social van a la toma, mientras que el cura que hace Dar√≠n se queda discutiendo con la c√ļpula eclesi√°stica qu√© hacer...". S√© c√≥mo es el argumento, pero esto no refuta lo que yo digo, unos van a la toma t otros se quedan discutiendo con la c√ļpula. Yo digo que el rol de los personajes es siempre de atenuar los conflictos, reducir los da√Īos. Eso no est√° ni mal ni bien: posiblemente responda al modelo de los curas villeros: yo destaco que no es ese el rol de los sacerdotes del tercer mundo como Mujica, al que curiosamente la pel√≠cula homenajea. Creo que la pel√≠cula promueve esa confusi√≥n. La pastoral de Mujica no promueven la suavizaci√≥n de los conflictos, sino que toman partido por una de las partes. Militan contra las clases opresoras y no por el entendimiento entre opresores y oprimidos. En la pel√≠cula ni siquiera aparece este concepto "opresores/oprimidos". Esto no es lo que yo "espero" sino lo que responde al planteo de Mujica, al que la pel√≠cula dice homenajear.

"· "Trapero los filma sin posibilidades, lo cual los priva de libertad". Para m√≠ la tienen, dentro de lo que son los mismos personajes, ¿o esperabas que el cura de Dar√≠n se hiciera guerrillero?":

La pel√≠cula es determinista: y no me refiero solo a Dar√≠n, sino a todos los personajes, sobre todo a los personajes villeros, a los que Trapero filma como una masa indiferenciada, objetos de las iniciativas de los otros. No aparece ning√ļn villero con conciencia pol√≠tica, cosa curiosa para una pel√≠cula que dice homenajear a Mujica. No hay actos libres de ning√ļn personaje, sino una pura determinaci√≥n prefijadas de antemano por los guinistas, que abonan una tesis fatalista y se toman las dos horas de pel√≠cula para reafirmarla. Eso no est√° ni mal ni bien, pero desde el punto de vista pol√≠tico muestra que no es posible cambiar las relaciones de fuerza. (NI siquiera en el caso lateral del celibato).

Por √ļltimo, repito: no espero que los personajes fueran distintos, sino interpreto el sentido politico de lo que se muestra. Es una pel√≠cula que toca asuntos pol√≠ticos y entonces puede y debe ser interpretada en su visi√≥n pol√≠tica.

Jotapé dijo...

Decis que los personajes dialogan pedagógicamente pero al mismo tiempo le pedís a la película que se definan políticamente, que hagan explícita la tensión entre lo conciliador y lo luchador. O sea, no querés que el personaje de darín y el de renier se peleen porque uno va a agitar al predio y el otro no como pasa en la película, sino que digan "che... no sé qué hacer, por un lado como cristiano tengo que conciliar pero acá hay mucha injusticia loco!". :)

Lo mismo con lo del celibato. Dec√≠s que eso no abre discusiones sobre el discurso eclesi√°stico. Tendr√≠a que renier mirarse la pija en alg√ļn momento y cort√°rsela? No, me parece que forma parte de la construcci√≥n de un personaje que, al contrario del padre juli√°n, est√° menos apegado a la estructura oficial y encara el trabajo social y religioso desde otro lado, sin por eso tener que enunciar un discurso pol√≠tico coherente (lo cual para m√≠ es un punto a favor, y me parece m√°s cre√≠ble)

O sea me parece que sin querer estás pidiendo una película mucho más explícita, que cierre más el sentido, con luchadores más luchadores y concientes, y con unos malos más malos y de ser posible, fuera de la villa. Yo prefiero la de Trapero.

Y también estoy a favor de no tirarse a menos porque lapelícula transcurre en la villa. Hay que cortarla con la paranoia de la pornomiseria. En la villa hay que filmar en VHS y mal? y lento y antiholivudensemente? Es un paternalismo icónico eso

Igual muy buena la crítica, un placer leerla, aunque me dio un poco de bronca también pero sólo porque estoy en desacuerdo.
Abrazo

Oscar Cuervo dijo...

Jotape:
yo a la película no le pido nada, analizo lo que hay y destaco lo que no hay. A saber:
- un grupo de curas villeros sin conciencia política, más bien rezadores y lloradores. Y con actitud conciliadora. Lo que tal vez resulte forzado es asociar estos curitas benefactores con Mujica. Creo que el uso de una marca histórica como la figura de Mujica funciona como distractor de la naturaleza conciliadora de los personajes.
- la conciencia pol√≠tica brilla por su ausencia justamente a√ļn m√°s por ser tan explicativos los di√°logos: la mayor√≠a de los planos secuencia son di√°logos pedag√≥gicos dirigidos al espectador, Curiosamente, estos curas tan explicadores, a lo largo de toda la pel√≠cula NO hablan de pol√≠tica. Curiosamente TAMPOCO predican, lo cual permitir√≠a definir su posici√≥n pol√≠tica en relaci√≥n con la palabra evang√©lizadora. Yo no necesito que los personajes sean tercermundistas ni siquiera que tengan conciencia pol√≠tica. Lo que me parece sintom√°tico es ese doblez de ser disc√≠pulos de Mujica y que su pr√°ctica aparezca despolitizada.
- Y para no alargarla mucho m√°s: el rol de los villeros es de fondo indiferenciado, asociados a la droga y la delincuencia: cercanos a los curas, pero, una vez m√°s, ning√ļn villero se erige en sujeto dram√°tico. Son objetos: de la beneficencia eclesi√°stica, de la violencia policial, del uso de los narcos, etc. Eso permite interpretar que Elefante Blanco aparenta ser una pel√≠cula sobre los villeros, pero en realidad los usa como telones de fondo mientras solo los personajes burgueses o peque√Īo-burgueses se erigen en sujetos. Una vez m√°s: no es que yo prefiera que sea de otra manera, sino solo destaco como es.
Por otro lado, no s√© de d√≥nde sacaste eso de que yo quiero que la pel√≠cula est√© filmada "mal". Me resulta llamativo el uso que le das a la expresi√≥n "filmar mal". Seg√ļn tu criterio "filmar bien" consiste en la tecnolog√≠a de la que dispon√©s. Si fuera as√≠, el cine publicitario filma "muy bien". Y cuando Sokurov filma en video filma "mal".

pai dijo...

LLegu√© al blog por un amigo que me pas√≥ la nota. Fuimos a ver la pel√≠cula durante la semana y a al salida entramos en una discusi√≥n bastante abstracta sobre lo que implicaba la pel√≠cula (y la forma de contar de trapero) en t√©rminos pol√≠ticos y discursivos. Parec√≠amos en desacuerdo pero en realdiad habl√°bamos de lo mismo desde niveles diferentes. √Čl (estudiante de cine, cineclubista, cin√©filo, etc) me dec√≠a que el discurso de Trapero pod√≠a considerarse falaz en parte por todas las incongruencias que plante√°s vos, en la misma l√≠nea de los programas de Am√©rica conducidos por Rolando "Tijeras" Gra√Īa. Yo (estudiante de comunicaci√≥n), le dec√≠a que, m√°s all√° de eso, lo que me preocupaba es que yo no pod√≠a abstraerme del hecho de que esto es una mirada que circula muy profundamente en la sociedad y con este tipo de legitimaciones (Cannes, Dar√≠n, los cientos de miles de espectadores) no hace m√°s que enraizarse m√°s. Te cuento esto porque me parece que lo que escribiste apunta un poco a ambas cuestiones y me parece que aporta un sentido que no muchos le han dado a la pel√≠cula. Adem√°s, todo muy bien escrito, ideas concretas y pasajes m√°s que interesantes. Por eso, felicitaciones. Gran blog.

Saludos!