jueves, 5 de marzo de 2009

El Príncipe en La otra.-radio


Este domingo a la medianoche en FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com/, vamos a disfrutar del arte de Gustavo Pena Casanova, el Príncipe.

- Estás entero, eh, Príncipe, estás entero nuevamente. - Siempre estoy entero, es mi cuerpo el que se rompe, yo siempre estoy entero. Sabés que hago de cuenta que soy como si fuera la guitarra, que con los años va teniendo rayones y golpecitos. Bueno, yo estoy lleno de rayones y golpecitos. Y me gustan mis rayones y mis golpecitos, me gustan, porque hacen que sea lo que soy. O sea que, era lo que hablábamos ayer. Si no hubiera tenido tantos rayones y tantos golpecitos, capaz que no comprendería nada.

El Príncipe tuvo el antebrazo izquierdo quebrado durante unos cuantos meses, por lo que tuvo que aprender a tocar la guitarra de otra forma.

- ¿Viste que manejo la mano, no? A veces hago cosas increíbles que después digo: ¿cómo lo hice? Porque tengo que mover la mano de una forma rara; pero creo que le decía el otro día a Alejandro: "Alejandro, ni siquiera estoy preocupado, porque sigo tocando lo que quiero, no tengo problemas, porque lo toco con la forma que tengo de tocar ahora”. O sea que... o me la soluciono como los de Castillos que, en vez de tener ganas de hacer algo que no pueden hacer, directamente no tienen ganas. Ayer estuve hablando con uno de Castillos que me decía eso, que no tienen ganas. Pierden las ganas de hacer las cosas porque saben que no las van a poder hacer, entonces ni siquiera se les ocurre, porque si se les ocurriera tendrían que resolverlo de alguna manera. Yo estaba jodiendo con el término, le decía a un pibe de Castillos: “a vos te encastillaron”. Y él me decía: “sí”. Le digo: “bueno, desencastillate, loco, arrancá, hacé, si tenés ganas de hacer cosas y ves que todo el mundo está quieto, movete vos”. Entonces se va a ir para Montevideo, a hacer teatro.

- Vos el otro día me contaste que cuando eras chico te diste cuenta de que eras músico...
- Sí. Mi familia fue la que no se dio cuenta. Querían que fuera médico. Le erraron, después de la “m” no entendieron, y hasta la “o”, toda esa parte.

- Ser músico, eso fue una cosa que yo fui siempre... desde chiquitito. Un día yo fui músico para los otros, pero yo ya era. Es una cosa que yo hago aunque no la quiera hacer. Es más, muchas veces quise dejar de ser músico y me iba mal. Siempre que quise hacer otra cosa, me fue mal. Yo creo que... la gente... acá en el mundo, todos nosotros ... tenemos una función, ¿ta? Creo que la gente, en vez de correr atrás de imágenes, o "yo quiero ser un hombre de éxito", o "una mujer ejecutiva", o no sé qué, tendrían que ver primero qué son, mirarse. Lo que pasa es que nadie se mira, ni a sí mismo ni a los otros. El hijo tiene que ser médico porque el padre era médico. De repente el hijo es un capo en los números y quiere ser matemático. Y no. Entonces, al cambiarle la función, en realidad lo estás quitando de su propio lugar. Quiere decir que lo estás matando. (mirando a cámara) “Señores padres: no maten a sus niños con sus sueños frustrados, hagan ustedes lo que tengan que hacer y déjenlo al tipo que haga lo que se le dé la gana”.

- La otra vez escuché en un concierto que decían: "si me dejan ser feliz, si me dejan amarte, si me dejan...” Y yo decía: ¿quién te tiene que dejar? ¿a quién le tenés que pedir permiso? Permiso... voy a ser libre. (Levanta la mano para pedir permiso y se ríe.)

- Yo en la música siempre te doy chance de que hagas tu viaje propio, no son historias concretas que empiezan y terminan. Siempre tienen líneas hacia fuera, ¿ta? Tiro el rayo, la gente lo agarra y piensa que yo hablaba de eso, pero en realidad yo estaba tirando la línea para que vos hablaras de eso contigo mismo. Esa es la magiecita que manejo, viste, que no sé qué es. Debe ser mi niño el que escribe.

(Extractos de la nota "CONVERSACIONES CON EL PRÍNCIPE" por Willy Villalobos y Gabriel Flain, revista La otra n° 6)




Milonga para una niña - Príncipe

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hermosura! este blog es super!

Marita

Unknown dijo...

"Si no hubiera tenido tantos rayones y tantos golpecitos, capaz que no comprendería nada"
Lo entendió todo!! Muy Bueno!