viernes, 8 de julio de 2016

Movimiento Evita en marzo: "Dividir al FPV es jugar para Macri" / Julio 2016: el Evita deja el FPV y se acerca a Massa

El Evita se autocriticaba en marzo por lo que está haciendo ahora




El Movimiento Evita usa por lo visto una concepción ultravanzada de la autocrítica. En marzo, hace cuatro meses, se anticipaba a autocriticarse por lo que resolvió la semana pasada. En la tapa de su revista, en marzo, advertían: "Dividir el Frente para la Victoria es jugar para Macri". En el interior de ese número en una nota firmada por su secretario general Emilío Pérsico reivindicaban: "Cristina y el kirchnerismo van a tener un papel importante en lo que viene. Este nuevo gobierno, a pesar de los intentos, no logró desencadenar la 'crisis final' del proceso kirchnerista y pretende construirla desde nuestro propio espacio. No debemos permitirlo y seguir haciendo política sin abandonar la defensa de lo que hemos hecho durante el proceso K " . Se hacían cargo todavía.

El 13 de abril llamaban a acompañar a Cristina en Comodoro Py: "Ni siquiera lo intenten: Cristina somos todos".

Pero a los pocos días el Chino Navarro empezaba su salida del closet: "A mí Cristina no me conduce", preparando el terreno para lo que planeaban. Pocas semanas después hicieron lo que criticaban en marzo: desertaron del bloque del FPV y se hicieron, según sus propias palanras, funcionales al macrismo. 

Cristina ya no iba a ser reivindicaba: fueron a reclamarle una autocrítica por la derrota del Scioli, el candidato que impusieron los gobernas con los que ahora el Evita exige alinearse. Curiosamente, las autocríticas del Evita no le asignan ningún rol en la derrota al pobre desempeño de la gobernación Scioli, ni a la colaboración de Casal y Julián Dominguez en la operación de Lanata y Magneto durante la campaña contra Anìbal. 

No, la única que tiene que autocriticarse (en el léxico del Evita, irse) es Cristina. En abril "Cristina somos todos", pero ya en mayo Cristina no tiene que ser nada. La unidad del FPV, fundamental en marzo, la rompieron ellos mismos la semana pasada, en nombre de la unidad con Massa, el presidente electo del peronismo (electo por Macri en enero en Davos). 

Esta alianza los conduce a negar a Cristina (que éramos todos), porque quien opera para que Cristina sea proscrita de por vida es Massa, a través de su aliada Margarita Stolbizer, en connivencia con el Juez Bonadìo y el fiscal Marijuán. Integrando una alianza semejante, es obvio que ya no sienten que Cristina somos todos, sino que se alinean con los que quieren desterrarla mediante las chicanas que se proponen proscribirla en forma vitalicia.

Los dirigentes del Evita tienen que explicarle a sus bases por qué en abril Cristina éramos todos y en julio se aliaron a sus enemigos.

Una cosa no se puede negarles: son tan autocríticos que en marzo se empezaron la autocrítica contra lo que están haciendo ahora.

La duda: ¿se autocriticarán en unos meses por aliarse al candidato de la Embajada? ¿No se sienten un poco forros secundando a Stolbizer y Bonadío contra su ex-conductora? ¿Carecen de toda estrategia y se pliegan a las encuestas del régimen para aliarse con el enemigo? ¿Priorizan bancas en 2017 a costa de renegar de Cristina y de su propia historia? ¿Son simplemente traidores o tienen que encontrar un verso para explicarles a sus militantes un salto hacia el campo enemigo?

¿Ustedes qué piensan, esos dirigentes son bobos o canallas? ¿ O las dos cosas a la vez?

Chino, ¿cuánto vales?

1 comentario:

Luis dijo...

"fueron a reclamarle una autocrítica por la derrota del Scioli, el candidato que impusieron los gobernas con los que ahora el Evita exige alinearse. Curiosamente, las autocríticas del Evita no le asignan ningún rol en la derrota al pobre desempeño de la gobernación Scioli, ni a la colaboración de Casal y Julián Dominguez en la operación de Lanata y Magneto durante la campaña contra Anìbal. "

Impecable... y es impresionante la cantidad de compañeros que siguen tapando este bosque con un bonsai pejotero.