A Vidal le cortan el rostro en un timbreo:




miércoles, 25 de julio de 2018

Lecciones de tinieblas y barricadas misteriosas

Especial: 350 años del nacimiento de François Couperin, para escuchar clickeando acá 


François Couperin es un gran compositor del barroco francés, de quien este año se celebran 350 años de su nacimiento: nació en París, el 10 de noviembre de 1668 y murió en la misma ciudad el 11 de septiembre de 1733. La segunda parte de la emisión del domingo de La otra la dedicamos a conocer su hermosa música. Después del vértigo de los tambores senegaleses de Doudou N'Diaye Rose, el todo terreno Cristian Bonomo nos transportó hacia el barroco, para conocer a un artista contemporáneo de Bach. Couperin fue un gran maestro del teclado, un eslabón muy importante en el desarrollo del instrumento a nivel técnico y expresivo. No llegó a conocer el piano y sobresalió en la interpretación y la composición para el clave, ese sonido típico del barroco, con sus cuerdas pellizcadas. A diferencia de cómo sonaría años después el piano, el que toca el clave no puede variar la intensidad del toque ni la duración de la nota. Esta uniformidad sonora es determinante de la manera en que se componía durante esa época: los límites técnicos de un determinado instrumento se compensan con la creatividad compositiva e interpretativa de los artistas. 

Couperin, como Bach, fue también un gran maestro que escribió libros pedagógicos -el más importante, El arte del clavecín- en los que trasmitía cómo hay que tocar el instrumento, como resolver la digitación o como agregar ornamentación para hacer persistir determinados efectos melódicos. En las últimas décadas, una camada de nuevos intérpretes se dedicaron a rescatar el sonido de aquella época. Entonces la obra de autores como Couperin están en pleno proceso de revisitación.

En los solos de clave, en los tríos de cuerda (violines y violas da gamba), en la música vocal a capella o acompañada por algún instrumento que sostenía el bajo continuo, la obra de Couperin siempre fue concebida en un contexto sacro. Solía acompañar los ritos que puntuaban cada jornada religiosa: de ahí sus Lecciones de tinieblas, compuestas para ser tocadas en un rito oficiado a las 3 de la madrugada del miércoles previo a las pascuas, miestran las velas de un candelabro de forma piramidad se iban apagando una tras otra, hasta que quedara encendida una sola vela para esperar el alba. Esa luz titilante en las tinieblas simbolizaba a Jesús.



Para escuchar esa música que es imposible describir, pueden descargar el programa clickeando acá.

2 comentarios:

Omar dijo...

Hola , no se puede descargar el audio . saludos.

Oscar Cuervo dijo...

Omar: se había producido un error en el link, ahora está repuesto, creo que podrás descargarlo. Saludos