domingo, 9 de febrero de 2020

La pasión antiperonista


por Lidia Ferrari
Ilustración: Carmen Cuervo

"La ideología de alguien no nace de un repollo, tiene una genealogía singular a la que concurren ideologías y fantasmas familiares que se han ido entrecruzando en generaciones. Lo más singular se entreteje en torno a ideologías heredadas o rechazadas, tramadas sobre el fondo de la urdimbre histórica. Así, la ideología central de la vida argentina, el antiperonismo, fue enarbolada como narración y con hechos políticos incontestables en la persecución del peronismo. Esa ideología antiperonista se inscribe en cada uno de los argentinos que la practica hilvanada con su historia singular, la de los deseos, goces, odios de sus ancestros con los vaivenes de la política argentina que siempre se enreda y desenreda en una discusión permanente entre peronismo y antiperonismo.

"Una mujer ubicada del lado de una ideología progresista cultiva con pasión el antiperonismo por fidelidad absoluta a su amado padre que en el relato familiar fue un sindicalista perseguido por Perón. La lealtad al padre le impedirá ver rasgos diferenciales en distintas expresiones históricas del peronismo pues dicha lealtad se sostiene en su antiperonismo.

"Un humilde trabajador con aspiraciones burguesas defiende posiciones reaccionarias, defiende a Macri a ultranza y cultiva un antiperonismo casi delirante. En su balbuceante relato justifica su antikirchnerismo con haber tenido padres que murieron muy pobres, a pesar de ser peronistas. Su decepción frente a los padres que le tocaron en suerte alimenta una hostilidad a los pobres (rechazo a ser uno de ellos) y un rencor hacia sus padres peronistas. Cultivando un ideal casi adolescente de los representantes del reino que no tuvo por culpa de sus padres y su peronismo.

"Casos que muestran entrecruzamientos únicos entre los fantasmas singulares y la genealogía de una ideología que no se hereda sin más, sino que teje una propia razón fantasmática a partir de la cual son leídas y vividas las vicisitudes históricas del país.

"Esta lectura a grandes trazos de casos singulares se puede hacer desde el exterior. Todo hace pensar que desde la posición de cada sujeto sea difícil una experiencia de análisis que deshaga la matriz ideológica de esa construcción primaria, en la que se enredan fantasmas e ideología."

Este borrador de mis reflexiones lo escribí hace unas semanas. Me encuentro hoy con la imprescindible entrevista a Jorge Alemán en El cohete a la luna, titulada "Lo único estable es el antiperonismo". La consonancia de reflexiones entre tantos de nosotros me maravilla, no porque pensemos lo mismo sino porque compartimos preocupaciones similares.

sábado, 8 de febrero de 2020

A esta historia le faltaba lo mejor

Domingo 12 de la noche FM 89,3 Radio Gráfica




Habíamos hecho todas las listas del año. No todas, faltaba una. La de las canciones. Repasando todo lo que se cantó, se compuso, se editó me quedé pasmado por cuántas lindas canciones sonaron en los últimos meses. Así que en los dos próximos programas de La otra.-radio por ahí va a pasar la oreja. Ah, esta vez elijo yo porque me toca.


Quemarás la ruda, prepararás la poción
y en noche de luna repetirás la oración
linda luna que ahí con tu luz iluminas
el brebaje, a ti te invoco,
ayúdame a conseguir lo que he pedido.

No no
No
No no
No.

Se lo bebió, se lo bebió todo
se enamoró, se enamoró como yo
nos devora una pasión
pero pronto yo ni lo miro
está embrujado y yo ya no lo valoro
no lo lloro, lo ignoro.

Quemaré la ruda, prepararé mi poción
si esta noche hay luna, revertiré la ilusión
linda luna que ahí con tu luz
iluminas el brebaje, a ti te invoco
ayúdame a conseguir lo que he pedido.

No no
No no no no no no
No no
No no no no no no
No no
No no no no no no
No no
No no no no no no.



Esperá un minuto
dejame terminar
sé que no te importa
pero ¿me podés escuchar?

Vengo decidida
creo que exageré
tuve que poner una cadena en mi corazón
alrededor de mi cuello
pero ahora ya se me lo perdió.

Creo que es mejor me vaya
nunca sé cómo complacerte
me mirás como si fuera transparente
me parece que me voy
nunca sé cómo te sentís
a propósito, ¿sentís algo?

Dijiste: "No me trates mal"
pero lo dijiste tan triste
que hice lo más que pude
sin que me dejarías feliz
sé que no estás arrepentido
¿por qué te arrepentirías?
¿quién soy yo para estar enamorada
cuando tu amor nunca es para mí?

Creo que mejor me voy
nunca supe complacerte
me miras como si fuera transparente
creo que me voy
nunca sé cómo te sentís
a propósito, ¿sentís algo?

jueves, 6 de febrero de 2020

Siempre vuelvo a Tsai




Siempre vuelvo a Tsai Ming-liang. No es raro: en la segunda mitad de los 90 se cumplía un siglo del cine y muchos hablaban de su muerte, acontecimiento que no sé si se produjo o está cerca de suceder. ¿Qué es el cine hoy? ¿Qué va a ser?

Cuando en una sala casi vacía de Corrientes vi El río, una noche de domingo de 1998, creo, tuve un drástico cambio de perspectivas acerca de lo que podía ser el cine. Es probable que haya entrado a ver esta película, la tercera de Tsai, con la idea de que el mejor cine ya estaba hecho, pero salí de verla pensando que había cines posibles que no figuraban dentro de mis expectativas. Esa película, que había ahuyentado a la mitad de los pocas personas que fueron, sugería caminos no explorados por el cine. El río me perturbó, pero a la vez esta experiencia tortuosa que proponía no dejaba de tentarme a un goce imprevisto.

La adicción por el cine de Tsai a la que me entregué fue creciendo con sus siguientes películas, que vi en sucesivas ediciones del BAFICI. Me acuerdo de haberme levantado una tarde de mi cama de enfermo solamente para ir a ver los 25 minutos de The skywalk is gone, la única cita de ese año con Tsai. No conquisté demasiados compañeros en mi nueva pasión y en cambio me gané algún reproche por mi presunto snobismo. ¿Sería capaz de programar su impresionante seguidilla de obras maestras -Vive l'amour, The hole, A conversation with God, What time is it there?, The skywalk is gone, The wayward cloud, Good bye Dragonn Inn, I don't want to sleep alone, una larga década ganada- sin alejar a los asistentes a mis ciclos?

En 2009 Tsai hizo una película en Francia con la que no pude conectarme: Visage, casi una admisión pública de su ahogo creativo o el esperable paso en falso de los artistas orientales en Francia. Pero cuatro años después reapareció con una obra poderosa: Stray dogs, que percibí como un gesto terminal, un hasta acá llego. Él mismo declaró en ese momento a la prensa que se retiraría del cine, anuncio que convendría tomar con pinzas. Porque un año antes ya había empezado a dirigir una serie de... ¿películas? cortas para la plataforma Youku, un equivalente chino de Youtube. Los cortos sumaron millones de visitas, un nuevo público integrado por nativos digitales muy diferentes de sus fans festivaleros. Muchos de los comentarios que dejaron escritos eran insultos. La serie conocida con el nombre genérico Walker sigue el rastro de un monje envuelto en una bata roja que se desplaza a una velocidad extremadamente lenta en abigarrados contextos urbanos de la civilización global: Hong Kong, Malasia, Marbella, Tokyo. El monje está encarnado por el actor infaltable en toda la obra de Tsai: Lee Kang-sheng. A continuación, linkeo Walker, el capítulo paradigmático de la serie [1]:


Walker (Tsai Ming-liang, 2012) from vanslon on Vimeo.

En esta nueva etapa le perdí el rastro a mi admirado Tsai. Su obra no está clausurada, pero dejó de circular por los lugares donde yo solía encontrarla. Ocasionalmente, un capitulo de esta serie -cuando lo vi, no sabía que era parte de una serie- se dio en el BAFICI: Journey to the west. Conocida pocos meses después del anuncio de su retiro del cine, me hizo vacilar acerca de la veracidad de su decisión. ¿Había sido una broma ese anuncio? ¿Era un proyecto previo, dado a conocer con posterioridad a su película de despedida? ¿O Tsai estaba queriendo decir algo sobre el futuro del cine y no tanto de su filmografía? Ni siquiera hoy estoy seguro, pero Tsai siguió filmando, ya no sé si considerarlas películas, si acaso es lícito incluirlas dentro de lo que todavía entendemos por cine.

Cuando la semana pasada me di cuenta de que el blog cumplía 12 años, me pareció que tenía que agasajar a los lectores fieles, esos que podrían detectar algo así como una línea editorial en este período largo y aparentemente zigzagueante. Y encontré casualmente No No Sleep (2015), que en seguida me pareció una de las obras más hermosas de Tsai. Todavía tengo que escribir sobre ella.




Para pensar en la continuidad que podría reconocerse en estas rupturas aparentes, vale la pena leer un tramo de una entrevista que Tsai concedió en 2004 a la revista digital Reverseshot, en la que pueden encontrarse algunas pistas sobre su deriva autoral.

Acá va:

RS: Tus películas son todas muy divertidas, excepto quizás El río...

Tsai: Creo que El río es muy divertida.

RS: Está bien, está bien, quizás se trate de que el final no es tan divertido. ¿Pero encontrás que el humor en tus películas se trasmite bien, especialmente dado tu rigor estético? Tu humor parece estar en deuda con Buster Keaton y los herederos de esa tradición, como Tati.

Tsai: Bueno, siempre hay personas que captan mi humor y otras que no. Es casi igual en todas partes. Pero tenés razón al nombrar a Buster Keaton, para mí uno de los mejores comediantes. Hoy ya no sé si todavía se hacen comedias. Creo que los mejores comediantes son los menos expresivos, por eso no creo que Jim Carrey sea particularmente divertido. También por eso trato de que mis actores sean inexpresivos. Siempre son las situaciones en las que los personajes se encuentran las que hacen que las cosas sean divertidas.

RS: Eso es muy cierto. Gran parte de la comedia norteamericana actual se centra en el lenguaje y la conversación, pero tus películas tienen que ver con el espacio, la situación y el ambiente.

Tsai: Sí. La gente me hace preguntas sobre la tristeza y el humor que hay en mis películas y yo no creo que me proponga hacer una película graciosa o triste deliberadamente. Pero siento que necesito estos elementos desde el momento en que estoy intentando desplazar la narración. No quiero contar historias. Para mantener al público interesado necesito mostrarles algo, por lo que elijo ampliar los detalles de las situaciones y eso muchas veces conduce al humor. La felicidad y la tristeza son realmente partes de lo mismo, por lo que con frecuencia lo absurdo de una situación la hace parecer divertida aunque el fondo de la cuestión sea bastante triste.

RS: Si decís que no te interesa contar historias, eso que con frecuencia es el único objetivo en el cine, ¿cuál es tu objetivo?

Tsai: Las películas que conocemos hoy están dominadas por la narración de historias. Mi pregunta es: ¿el cine solo se trata de contar historias? ¿No podría tener otro tipo de funciones? Esta pregunta me devuelve a mi propia experiencia de ver películas. Es muy raro que yo recuerde la historia de una película. Por lo general, solo me acuerdo de cierto momento que me conmovió. Por ejemplo, Mouchette de Bresson. Después de que Mouchette es violada, tiene que volver a su casa para alimentar a su hermanita. Lleva una botella de leche pero no puede conseguir fósforos para calentar la leche, así que mete la botella adentro de su abrigo. Es un movimiento muy simple, pero me resultó conmovedor. Por supuesto, en mis películas hay algo así como una historia. Pero mi atención se dirige a la vida cotidiana. En nuestras propias vidas no hay historia, cada día está lleno de repeticiones. Hoy parece que las películas en sus dos horas tienen que contar una historia, así que están llenas de indicadores que señalan la conclusión de esa historia. El público se acostumbró a eso. Creo que el cine podría ser más que eso. Creo que las historias de mis películas se pueden contar en dos oraciones. Por ejemplo, The Skywalk Is Gone: Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi se cruzan pero no se reconocen. Eso es todo. Estoy tratando de remover los elementos dramáticos de la narración. El cine y la realidad son diferentes, pero al eliminar ese tipo de elemento dramático artificial estoy tratando de acercarlos.


[1] La serie completa estaría hasta ahora integrada por Sleepwalk (2012), Diamond Sutra (2012), No Form (2012), Walker (2012), Walking on Water (2013) y Journey to the West (2014), ocasionalmente exhibidas en algunos festivales. ¿Forma No No Sleep parte de esta serie?

lunes, 3 de febrero de 2020

Taxi de aire

Cine por radio en La otra, para escuchar clickeando acá 




La soledad me ha seguido toda mi vida. En todas partes. En bares, en autos, veredas, tiendas, en todas partes. No hay escapatoria. Soy el hombre solitario de Dios.

Gracias a Dios por la lluvia que ayudó a lavar la basura de las calles. Ahora estoy trabajando de un tirón, lo que significa de seis a seis, a veces de seis a ocho de la mañana, seis días a la semana. Es mucho, pero me mantiene ocupado. Trabajo en toda la ciudad, arriba, abajo, no me importa, a otros taxistas sí les importa. Algunos no levantan fantasmas. Mierda, no hagas diferencias. Si de todas formas todos son animales. Todos los animales salen por la noche: putas con mal olor, giles, maricas, hadas, tontos, drogadictos, enfermos, corruptos. Algún día va venir una lluvia real y va a lavar toda esta basura de las calles.
















Hay una conexión entre los conductores de taxi y los conductores de radio. Vamos por la noche en busca de algún pasajero, recorremos la ciudad en busca de no sabemos quién. A los taxistas les gusta hablar, también a los que hacemos radio, y pasar música. Nunca se sabe si a alguien le importa lo que decirmos. El taxi va por la calle, la radio por el aire.

Es un rato en el que compartimos un viaje. Lo único que en la radio vamos no dónde nos pide el pasajero, tampoco nos fijamos un destino preciso. Mas bien nos dejamos llevar. Al menos los que hacemos La otra.




Anoche vino Alejandro Domínguez y la música, las bandas de sonido de las películas que nuestra memoria cobija, nos fueron indicando el camino. Hablamos de todas estas películas cuyos planos pueden reconocerse arriba. Y de otras. De actores, directores de fotografía y cineastas. En nuestro taxi del aire el tiempo pasó volando. Lo pueden escuchar acá.