jueves, 6 de febrero de 2020

Siempre vuelvo a Tsai




Siempre vuelvo a Tsai Ming-liang. No es raro: en la segunda mitad de los 90 se cumpl√≠a un siglo del cine y muchos hablaban de su muerte, acontecimiento que no s√© si se produjo o est√° cerca de suceder. ¿Qu√© es el cine hoy? ¿Qu√© va a ser?

Cuando en una sala casi vac√≠a de Corrientes vi El r√≠o, una noche de domingo de 1998, creo, tuve un dr√°stico cambio de perspectivas acerca de lo que pod√≠a ser el cine. Es probable que haya entrado a ver esta pel√≠cula, la tercera de Tsai, con la idea de que el mejor cine ya estaba hecho, pero sal√≠ de verla pensando que hab√≠a cines posibles que no figuraban dentro de mis expectativas. Esa pel√≠cula, que hab√≠a ahuyentado a la mitad de los pocas personas que fueron, suger√≠a caminos no explorados por el cine. El r√≠o me perturb√≥, pero a la vez esta experiencia tortuosa que propon√≠a no dejaba de tentarme a un goce imprevisto.

La adicci√≥n por el cine de Tsai a la que me entregu√© fue creciendo con sus siguientes pel√≠culas, que vi en sucesivas ediciones del BAFICI. Me acuerdo de haberme levantado una tarde de mi cama de enfermo solamente para ir a ver los 25 minutos de The skywalk is gone, la √ļnica cita de ese a√Īo con Tsai. No conquist√© demasiados compa√Īeros en mi nueva pasi√≥n y en cambio me gan√© alg√ļn reproche por mi presunto snobismo. ¿Ser√≠a capaz de programar su impresionante seguidilla de obras maestras -Vive l'amour, The hole, A conversation with God, What time is it there?, The skywalk is gone, The wayward cloud, Good bye Dragonn Inn, I don't want to sleep alone, una larga d√©cada ganada- sin alejar a los asistentes a mis ciclos?

En 2009 Tsai hizo una pel√≠cula en Francia con la que no pude conectarme: Visage, casi una admisi√≥n p√ļblica de su ahogo creativo o el esperable paso en falso de los artistas orientales en Francia. Pero cuatro a√Īos despu√©s reapareci√≥ con una obra poderosa: Stray dogs, que percib√≠ como un gesto terminal, un hasta ac√° llego. √Čl mismo declar√≥ en ese momento a la prensa que se retirar√≠a del cine, anuncio que convendr√≠a tomar con pinzas. Porque un a√Īo antes ya hab√≠a empezado a dirigir una serie de... ¿pel√≠culas? cortas para la plataforma Youku, un equivalente chino de Youtube. Los cortos sumaron millones de visitas, un nuevo p√ļblico integrado por nativos digitales muy diferentes de sus fans festivaleros. Muchos de los comentarios que dejaron escritos eran insultos. La serie conocida con el nombre gen√©rico Walker sigue el rastro de un monje envuelto en una bata roja que se desplaza a una velocidad extremadamente lenta en abigarrados contextos urbanos de la civilizaci√≥n global: Hong Kong, Malasia, Marbella, Tokyo. El monje est√° encarnado por el actor infaltable en toda la obra de Tsai: Lee Kang-sheng. A continuaci√≥n, linkeo Walker, el cap√≠tulo paradigm√°tico de la serie [1]:


Walker (Tsai Ming-liang, 2012) from vanslon on Vimeo.

En esta nueva etapa le perd√≠ el rastro a mi admirado Tsai. Su obra no est√° clausurada, pero dej√≥ de circular por los lugares donde yo sol√≠a encontrarla. Ocasionalmente, un capitulo de esta serie -cuando lo vi, no sab√≠a que era parte de una serie- se dio en el BAFICI: Journey to the west. Conocida pocos meses despu√©s del anuncio de su retiro del cine, me hizo vacilar acerca de la veracidad de su decisi√≥n. ¿Hab√≠a sido una broma ese anuncio? ¿Era un proyecto previo, dado a conocer con posterioridad a su pel√≠cula de despedida? ¿O Tsai estaba queriendo decir algo sobre el futuro del cine y no tanto de su filmograf√≠a? Ni siquiera hoy estoy seguro, pero Tsai sigui√≥ filmando, ya no s√© si considerarlas pel√≠culas, si acaso es l√≠cito incluirlas dentro de lo que todav√≠a entendemos por cine.

Cuando la semana pasada me di cuenta de que el blog cumpl√≠a 12 a√Īos, me pareci√≥ que ten√≠a que agasajar a los lectores fieles, esos que podr√≠an detectar algo as√≠ como una l√≠nea editorial en este per√≠odo largo y aparentemente zigzagueante. Y encontr√© casualmente No No Sleep (2015), que en seguida me pareci√≥ una de las obras m√°s hermosas de Tsai. Todav√≠a tengo que escribir sobre ella.




Para pensar en la continuidad que podría reconocerse en estas rupturas aparentes, vale la pena leer un tramo de una entrevista que Tsai concedió en 2004 a la revista digital Reverseshot, en la que pueden encontrarse algunas pistas sobre su deriva autoral.

Ac√° va:

RS: Tus películas son todas muy divertidas, excepto quizás El río...

Tsai: Creo que El río es muy divertida.

RS: Est√° bien, est√° bien, quiz√°s se trate de que el final no es tan divertido. ¿Pero encontr√°s que el humor en tus pel√≠culas se trasmite bien, especialmente dado tu rigor est√©tico? Tu humor parece estar en deuda con Buster Keaton y los herederos de esa tradici√≥n, como Tati.

Tsai: Bueno, siempre hay personas que captan mi humor y otras que no. Es casi igual en todas partes. Pero tenés razón al nombrar a Buster Keaton, para mí uno de los mejores comediantes. Hoy ya no sé si todavía se hacen comedias. Creo que los mejores comediantes son los menos expresivos, por eso no creo que Jim Carrey sea particularmente divertido. También por eso trato de que mis actores sean inexpresivos. Siempre son las situaciones en las que los personajes se encuentran las que hacen que las cosas sean divertidas.

RS: Eso es muy cierto. Gran parte de la comedia norteamericana actual se centra en el lenguaje y la conversación, pero tus películas tienen que ver con el espacio, la situación y el ambiente.

Tsai: S√≠. La gente me hace preguntas sobre la tristeza y el humor que hay en mis pel√≠culas y yo no creo que me proponga hacer una pel√≠cula graciosa o triste deliberadamente. Pero siento que necesito estos elementos desde el momento en que estoy intentando desplazar la narraci√≥n. No quiero contar historias. Para mantener al p√ļblico interesado necesito mostrarles algo, por lo que elijo ampliar los detalles de las situaciones y eso muchas veces conduce al humor. La felicidad y la tristeza son realmente partes de lo mismo, por lo que con frecuencia lo absurdo de una situaci√≥n la hace parecer divertida aunque el fondo de la cuesti√≥n sea bastante triste.

RS: Si dec√≠s que no te interesa contar historias, eso que con frecuencia es el √ļnico objetivo en el cine, ¿cu√°l es tu objetivo?

Tsai: Las pel√≠culas que conocemos hoy est√°n dominadas por la narraci√≥n de historias. Mi pregunta es: ¿el cine solo se trata de contar historias? ¿No podr√≠a tener otro tipo de funciones? Esta pregunta me devuelve a mi propia experiencia de ver pel√≠culas. Es muy raro que yo recuerde la historia de una pel√≠cula. Por lo general, solo me acuerdo de cierto momento que me conmovi√≥. Por ejemplo, Mouchette de Bresson. Despu√©s de que Mouchette es violada, tiene que volver a su casa para alimentar a su hermanita. Lleva una botella de leche pero no puede conseguir f√≥sforos para calentar la leche, as√≠ que mete la botella adentro de su abrigo. Es un movimiento muy simple, pero me result√≥ conmovedor. Por supuesto, en mis pel√≠culas hay algo as√≠ como una historia. Pero mi atenci√≥n se dirige a la vida cotidiana. En nuestras propias vidas no hay historia, cada d√≠a est√° lleno de repeticiones. Hoy parece que las pel√≠culas en sus dos horas tienen que contar una historia, as√≠ que est√°n llenas de indicadores que se√Īalan la conclusi√≥n de esa historia. El p√ļblico se acostumbr√≥ a eso. Creo que el cine podr√≠a ser m√°s que eso. Creo que las historias de mis pel√≠culas se pueden contar en dos oraciones. Por ejemplo, The Skywalk Is Gone: Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi se cruzan pero no se reconocen. Eso es todo. Estoy tratando de remover los elementos dram√°ticos de la narraci√≥n. El cine y la realidad son diferentes, pero al eliminar ese tipo de elemento dram√°tico artificial estoy tratando de acercarlos.


[1] La serie completa estar√≠a hasta ahora integrada por Sleepwalk (2012), Diamond Sutra (2012), No Form (2012), Walker (2012), Walking on Water (2013) y Journey to the West (2014), ocasionalmente exhibidas en algunos festivales. ¿Forma No No Sleep parte de esta serie?

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