miércoles, 25 de abril de 2012

El Bafici Policial o la interferencia en el amor

Primer balance postbaficiano

Fotografía: Willy Villalobos

por Alejandro Ricagno

con cari√Īo a Elizabeth Perceval y Nicolas Klotz,
por aquel inolvidable Bafici del 2008 donde fuimos hermanos

Una de las √ļltimas pel√≠culas que entr√≥ en mi lista de los 34 films vistos en este Bafici fue Low Life, de Nicolas Klotz y Elizabeth Perceval. No voy a referirme a ella en esta primer posteo post-baficiano, (o en todo caso, lo har√© tangencialmente) sino que recojo una frase del propio Klotz sobre su film, incluida en su pagina lowlifefilm.com, para hacer un analog√≠a (les recomiendo ver en la misma pagina, el video Dialogues clandestines, donde me encontr√© con un sorpresa nacida en nuestro encuentro durante el Bafici del a√Īo 2008). All√≠, en la presentaci√≥n de su ultimo obra, dice Klotz :

Low Life es un filme sobre el estado amoroso. El estado amoroso que rivaliza con el Estado Policial".


Y quiero detenerme en la palabra "policial". Y en la frase “estado amoroso”.

Un festival de cine deber√≠a ser m√°s que una ventana de tendencias, un muestreo de las √ļltimas tendencias salpicado con "lo viejo" u olvidado. Deber√≠a ser m√°s, mucho m√°s que la menci√≥n cuantitativa de las entradas vendidas, signo mercantil, con que se ufanan todas las paginas del balance de la √ļltima edici√≥n del festival que pueblan los sitios oficiales de Cultura del Gobierno de la Ciudad.

Un festival de cine debería ser, parafraseando a Klotz, un encuentro amoroso entre las películas, el publico, la prensa, los cinéfilos, los no cinéfilos, los realizadores, los actores, los estudiantes, los hombres, las mujeres, los trans, cualesquiera. Un encuentro amoroso que, como todo encuentro, tenga sus éxtasis, sus tensiones, sus languideces, sus rispideces, su bella tontería, su latido, su renacer, cada vez. Pero, cada vez más, ya notablemente desde la anterior edición del festival, un fantasma policial rivaliza, obstaculiza, impide la posible armonía de ese encuentro.

As√≠ como el estado franc√©s de Sarkozy –tan admirado en su eficacia de “gesti√≥n” expulsora por los think tank de la administraci√≥n Macri de la ciudad de Buenos Aires- se mete entre las sabanas de Carmen, la estudiante francesa, y Hassan, el afgano con carta de expulsi√≥n de la France controladora en Low Life, as√≠ an√°logamente, el miedo disfrazado de guardias de seguridad recorre ostensiblemente las salas del Hoyts, prepotea ante cualquier problema de horario, con cada vez menos tolerancia en las funciones de prensa.

Miedo es la palabra, el Bafici, su organizaci√≥n, pareciera, tiene miedo. ¿A qu√©?


Miedo de algo que salga de la norma establecida en su cadena de mandos.

Con los guardias que están ahí para intimidar desde su propio miedo.

Guardias en la sala de prensa. En las puertas de las fiestas –“si sal√≠s no volv√©s a entrar” fue la consiga de la fiesta de cierre cuando quise salir a comprar cigarrillos.

Para que nada inesperado suceda. Nada vivo. Ni siquiera el debate.

¿Desde cuando los empleados de seguridad dan vueltas en plena funci√≥n ¡y dos veces! por lo menos, con mirada intimidante hacia los espectadores buscando ¿qu√©? Tal vez una subversiva botella de agua -¡horror!-  no comprada a precio de shopping en las instalaciones, como le paso a al colega Cholakian en una de las funciones (ver sus jugosas Cr√≥nicas del fantasma en el sitio Fancinema.com.ar -sobre todo √©sta que alude expl√≠citamente a lo que a cabo de describir).

Vamos por partes. La salas Hoyts nunca han sido amigas del Bafici, más bien han solido tolerarlo en usufructo de las ganancias de 10 días de salas llenas, aunque con precios más baratos que los usuales en un shopping- y eso ya debe darles una patada en las bolas-, y con una programación que nunca, ni por putas, la misma cadena programaría en condiciones off festival.

Eso ya se sabe. Son las reglas del juego; m√°s de Altnan que de Renoir.

Pero un festival deber√≠a imponerse contra el mero mercantilismo burocr√°tico de una cadena de salas. No estoy proponiendo el fin del capitalismo. Estoy diciendo que la organizaci√≥n del festival deber√≠a atenuar la impronta policial que de por si tiene este tipo de cadenas, para el cual uno es siempre consumidor antes que espectador, y mucho menos desea que uno sea participe activo de un evento que es para ellos como "algo a tolerar”. Pero en lugar de atenuar la interferencia vigilante sobre el encuentro amoroso, pasional, entre el cine, los ecos del mundo y el p√ļblico, los ha intensificado.

No quiero circunscribir esto solamente a los Hoyts, donde fue ostensible la multiplicaci√≥n de personal de (in)seguridad que hasta imped√≠a el libre encuentro entre colegas en la sala de prensa, con la excusa de que solo pod√≠as ingresar cuando las m√°quinas estaban desocupadas, como le ocurri√≥ al colega Jorge Garc√≠a. O que ante cualquier dificultad, como el casi siempre defectuoso funcionamiento de los scanners, un sistema nuevo y perfectible que acreditaba que uno hab√≠a sacado la entrada online, los guardias estaban dispuestos a despejar la entrada a la sala, para reenviarte dos pisos mas abajo, siempre de mala manera, antes que solucionarte el problema.

Podr√≠a dar m√°s ejemplos. Pero para que no crean que este es un post destituyente de un eterno disconforme intolerante y quilombero voy a permitirme compartir unos p√°rrafos extra√≠dos del blog Josefina Sartora, distinguid√≠sima cr√≠tica miembro de Fipresci Argentina, que jam√°s podr√≠a ser tildada de quilombera. All√≠ dice:

“Terminado el Bafici, siendo su fan desde la primera hora, mi sensaci√≥n es que ha sido el menos estimulante que he visto. Y los he visto todos. No ha sido malo, por cierto, y valoro su existencia como uno de los bastiones donde se refugia el cine imposible de ver en las salas comerciales, y lo m√°s nuevo del cine independiente. Pero entre 449 t√≠tulos es imposible mantener un nivel de calidad aceptable. No termino de acordar con que sea necesaria semejante cantidad de t√≠tulos. El Bafici podr√≠a ser m√°s selectivo, mostrar 200, 250 t√≠tulos, como hacen tantos festivales independientes -que muestran aun menos-, y filtrar con un criterio m√°s selectivo. Lo s√©, se me dir√° que soy restrictiva, y s√≠, lo soy: siempre creo que menos es m√°s.

"Tambi√©n se me podr√° decir que si no vimos pel√≠culas excelentes la culpa no es del Bafici sino del estado del cine actual, y sobre todo del estado del cine argentino hoy, y eso tambi√©n es cierto. Los programadores del Bafici eligen entre lo que hay, no son ellos productores de cine, pero sus criterios de elecci√≥n determinan est√©ticas, incluso ideolog√≠as. (…) 

"Dejo para el final un tema desagradable: el trato inquisitorio que sufrimos los acreditados por parte de los vigilantes del sector y de algunos controles de entrada, sobre todo cuando –como en mi caso- algunos tuvimos durante los cinco primeros d√≠as problemas para que “El Sistema” nos aceptara. Algo similar se sent√≠a el a√Īo pasado, y este a√Īo el maltrato se intensific√≥. Sobre todo con los colegas varones, como tuve ocasiones de comprobar. Contrastaban esos modales tan poco amables con la cordialidad de programadores y redactores, y sobre todo, con la buena voluntad de los encargados de la videoteca, siempre dispuestos a facilitarnos el trabajo. Evidentemente, las consignas no eran las mismas para unos que para otros.

Por todo, y a pesar de todo, repito la consigna de Sergio Wolf: ¡Larga vida al Bafici!"

Me permito agregar que yo tanbien le deseo larga vida al Bafici.

Porque el Bafici en estos 14 a√Īos ha sido parte de la m√≠a.

Y quiero que lo siga siendo.

Y del mismo modo deseo seguir siendo parte activa del mismo.

Pero sin miradas de control por sobre mi hombro, en el libre ejercicio del amor.

Y ahí la policía no tiene nada que hacer, como dirían los protagonistas de Low Life.

(Volveremos sobre el tema. Pero ahora le toca al turno a las películas, a su recuerdo residual, la mejor forma de saber si han dejado en uno la impronta del amor.
O su contrario)

2 comentarios:

Intrínseco dijo...

¿Vieron que en el stand de informes del BAFICI, si llenabas un cup√≥n y lo depositabas en una urna, participabas por el sorteo de un "Kit de Seguridad"? ¿Conocen alguna armer√≠a copada que regale la filmograf√≠a completa de Lynch?

Samurai Jack dijo...

Bien, Ricagno tenes un Mail escribirte?
Lo bueno de que se hable del clima de vigilancia es que no nos trataran mas de locos a los que lo decíamos desde el comienzo del festival.
Abrazo!