Foto: Nadia Albarracin


jueves, 12 de abril de 2012

La era de la frigidez

"En esta reunión están eludidos los negros" dijo David Viñas 
y Beatriz Sarlo se levantó y se fue


por Oscar Cuervo

"¿Quiénes son estas gentes?" es la frase que Sarlo rescata hoy en su artículo de La Nación del amplio repertorio de fraseología de Viñas.

"Cuando llegó del exilio, David Viñas, que tenía un ojo sagaz para percibir lo social, preguntaba: ¿quiénes son estas gentes? Caminábamos por Recoleta y Viñas no reconocía lo que, quince años antes, había visto allí. ¿Quiénes son estas gentes? Eran los enriquecidos de la dictadura, que se cruzaban con los viejos ricos que, en la Argentina, pocas veces han tenido prejuicios aristocráticos cuando se trata de dinero o poder. Viñas también había visto "esa gente" cuando estaba exiliado en Madrid y llegaban los turistas con los dólares de la tablita de Martínez de Hoz. Lo que entonces se descubría como novedad se coronó desde el gobierno en los años del menemismo".

Es un curioso recorte, que inscribe a Viñas en la tradición de Casa tomada, de La fiesta del monstruo y de la perplejidad del ¿Qué es esto? de Ezequiel Martínez Estrada. Es decir, Sarlo se reivindica a sí misma como portadora de una aristocracia del gusto, que no se escandalizaría ante el recato de la vieja oligarquía y se horroriza ante los nuevos ricos. Y para quedar legitimada en su desprecio aristocrático se vale de Viñas. A pesar de que durante los últimos años Sarlo temía a Viñas y tenía que levantarse de los debates en los que él aparecía. 


Ahora Sarlo, muerto el Viñas se acabó la rabia, y lo pone como testimonio en favor de su esforzado aristocratismo. (Sarlo no es aristócrata, sabemos, pero ha terminado por ser aceptada como una de ellos, por mera funcionalidad de su discurso a los intereses estratégicos de La Nación). Esto esataría casi bien si no fuera que la propia Sarlo es ella misma un poco berreta, que puede disimular su berretez en contraste con la berretez de Boudou.

Sarlo: "El kirchnerismo, que dio varias batallas culturales, no rompió con el glam del menemismo. No voy a referirme a la Presidenta".

Es solo una cuestión de estilos. Sarlo se queja de la banalidad ostensible del discurso del vicepresidente. Pero fijate que "no habla de Cristina" (solo por hoy no habla, pero sabemos que piensa también que Cristina carece de elegancia y distinción). 

Sarlo: "Boudou pertenece a esta clase de sujetos inconscientes del agravio que produce su perfecta comodidad en el corazón de la cultura tardocapitalista. Tampoco percibe el agravio de su superficialidad. No irrita tanto porque, simplemente, existe Tinelli que concentra la indignación y permite soportar todo lo demás como si fuera un mal menor. Pero Tinelli no es vicepresidente. Boudou exhibe una mentalidad arrasada. Esto es así aunque la Justicia pruebe su inocencia".

El asunto de si Boudou es culpable de algún delito es un dato menor, porque ella es una crítica de estilos y desde su tribuna en La Nación pone el acento en el exceso de rimmel de la presidenta o en el lenguaje tosco de Boudou. No dice nada sobre la plataforma desde la cual se encarama a hablar de eso. No dice nada sobre la sangre de la familia Mitre, no sobre la sangre que circula por las venas de los Mitre, sino sobre la sangre que mancha las manos de los Mitre.

Pero todo el tiempo Sarlo marca la distancia del buen gusto que la separa de gente como Boudou y Cristina y no se priva de sentirse acompañada por el viejo Viñas ya muerto, que es así un viejo manipulable. 


En cambio la berretez de Sarlo debe sobreponerse a la articulación de su discurso, es la berretez de la boludez ilustrada, de alguien que pone la elegancia como valor supremo, como piedra de toque de la vida social y para ello apenas tiene que romper todos los espejos de su propia casa.

2 comentarios:

juan dijo...

Después de leer el post, no puedo menos que decir; cómo las tenés calada a esta mina !

En la última frase resumís, a mi juicio, la esencia B Sarlo, su disconformidad con ella misma. Su culto, velado, a la estética de barrio norte es indisimulable.

A Boudou lo ubicó en la categoría de sujetos inconscientes del agravio que produce su comodidad en el corazón. Sería bueno conocer la categoría que le asigno a Fernández Meijide. Esta última, tomó más precauciones éticas que Kirchner ?
Y Sarlo, qué precauciones éticas toma para aceptar como empleadores a Mitre y a Magnetto ?

saludos,
juan

César dijo...

La peor nota que leí de BS en mucho tiempo. Tanto rodeo para decir: Boudou es un menemista tardio y, por lo tanto, grasa. Igualmente, debe haber cumplido su propósito: la complacencia de la vieja guardia de lectores de La Nación (ah, no confundirse, porque hay otro gran sector de "lectores" de LN que hojean el diario que les viene por la suscripción de la tarjetita esa que te hace ahorrar un 10% en el bic mac). Leer el diario de los Mitre por un 10% menos en el Bic Mac, eso si es buen gusto. ¿que opinará BS de esa importante fracción de la pequeñaburguesía que en el afan de obtener descuentitos en la cajita feliz, se baña de prestigio y pertenencia con la lectura del diario de los Mitre?