domingo, 22 de mayo de 2011

Cristina, Filmus, Tomada, Boudou


por oac

- Cristina eligió a los mejores candidatos posibles para el gobierno de la Capital Federal. Los mejores candidatos no quiere decir los más genios ni los más leales, ni los más impecables ni los más lindos ni los más inteligentes: quiere decir que la fórmula Filmus - Tomada es, entre los nombres que se barajaron, la que mejor expresa al espacio político del kirchnerismo porteño. En la noche de ayer la noticia era recibida con júbilo en esta ciudad.

- Los que le bajaban el pulgar a Filmus porque en 2009 no había aceptado presentarse como candidato testimonial, los que decían que había "traicionado" por haberle dicho que no en ese momento a Néstor, muestran ser exégetas bastante toscos del valor peronista de la lealtad. Ni Néstor ni Cristina consideraron traidores a Filmus o a Sabbatella por no haberse alineado automáticamente con sus propuestas electorales de 2009. En cambio, el kirchnerismo sí considera traidores a Alberto Fernández y a Sergio Massa. Y lo bien que hacen. Cuestionar no es traicionar; pero sí traiciona el que finje acompañar y en realidad trabaja para el adversario. Por eso Filmus y Sabbatella forman parte del esquema kirchnerista 2011.

- Cristina puso ayer a la tarde toda la carne en el asador: dijo que como militante va a trabajar para que la fórmula Filmus - Tomada llegue al gobierno de la Capital Federal. Dijo que estaba ahí como militante. También dijo que ama a la ciudad de Buenos Aires (lección para sectarios anti-porteños que se encocoritan desde el mítico conurbano o el litoral gringo, dando lecciones de argentinidad al palo). Y dijo que la ama porque es la Capital de todos los argentinos, y que por eso mismo desea que sea gobernada por los nuestros. Dijo que hasta ahora nunca la ciudad fue gobernada por los nuestros: fíjense bien los peronistas de paladar negro, porque Cristina no dijo que esta ciudad nunca fue gobernada por peronistas (no podría haberlo dicho, porque eso no sería verdad). Ella dijo que nunca fue gobernada por los nuestros: ergo, los nuestros no serían por ejemplo el peronista Telerman o el peronista Grosso, pero sí el ex-PC Filmus. 

- Cristina puso toda la carne en el asador porque sabe que el capital simbólico que implicaría un triunfo kirchnerista en esta ciudad es considerable. Buenos Aires es la ciudad que se jacta de tener el electorado más exigente y sofisticado del país y, sin embargo, está siendo gobernanda por Mauricio Macri. Cristina nos da a los porteños una oportunidad para rescatarnos de esta vergüenza.

- Cristina puso la carne en el asador porque sabe que ella tiene los votos en  la ciudad: le pone el cuerpo a esta posibilidad, con un compromiso mucho mayor que el que hasta ahora exhibió en otros distritos. Cristina está diciendo: "vótenme, porteños". Un buen desempeño electoral en Buenos Aires sería un impulso decisivo y quizá irreversible para luego triunfar en todo el país.

- Filmus tiene una oportunidad histórica. Si gana esta elección (y no es improbable que la gane), su figura se proyecta decisivamente hacia 2015 y más allá. Tendrá la gloria de haber ganado en un distrito históricamente adverso. Creo que hoy  Filmus puede considerarse afortunado al haber recibido el espaldarazo de Cristina y debería poner sus mejores empeños para aprovechar esta oportunidad que, probablemente, no se repetirá otra vez en su carrera política.

- Tomada es la pata peronista de esta fórmula. Tuvo un buen desempeño como ministro de trabajo en estos años. Cuando su nombre fue lanzado a la precandidatura probablemente ya estaba decidido que ocuparía un segundo lugar en la fórmula. Tiene un talón de Aquiles que ya le están señalando: tuvo una conversación risueña con José Pedraza tras el asesinato de Mariano Ferreyra. Tomada es la pata peronista de esta fórmula.

- Boudou, según algunos analistas, perdió la interna. No adhiero a esta interpretación. Hace semanas se me ocurrió que la idea de Cristina es: Filmus en la ciudad, Boudou en la vicepresidencia. Si ayer se lanzaba el nombre de Boudou como candidato a jefe de gobierno, obviamente se caía la posibilidad de que fuera a secundar a Cristina en octubre. La resolución de ayer, en la que Boudou parece haber sido el gran excluido, podría leerse también así: Boudou vicepresidente. Por supuesto, no puedo asegurarlo, pero me parece que esto es lo que la decisión de ayer significa. No creo que el alto perfil que mostró Boudou en los últimos meses fuera una iniciativa estrictamente suya, así como tampoco creo que los amplios apoyos que consiguió su precandidatura, desde la CGT hasta Hebe de Bonafini, fueran para impedir que Filmus sea el candidato kirchnerista en la ciudad. Me parece que Boudou tiene mayor proyección nacional que porteña; creo además que tiene mayor proyección nacional que Filmus. Y también pienso que Cristina confía en Boudou mucho más que en Filmus o que en la mayoría de los dirigentes y funcionarios kirchneristas y/o peronistas. Boudou es uno de los pocos preferidos de Cristina. Y me parece que por eso es un muy probable vicepresidente. El margen de error de este pálpito consiste en el criterio que use la presidenta para elegir un nuevo vice. Algunos creen que no tiene que ser un kirchnerista puro o un porteño, porque el vice debería venir de otro palo, para darle a Cristina más votos que los que ella misma puede conseguir. Considero que en este momento Cristina no necesita un candidato a vice que le sume votos (ese mito ha caído después del histórico error de haber puesto a Cobos en ese lugar); Cristina tiene los votos. Lo que Cristina necesita es un vice en el que pueda confiar ciegamente. Y parece que Cristina hoy confía en Boudou.

- ¿Es posible pensar en otros vices? Sí: Uribarri, Capitanich, Recalde, Abal Medina y hasta Reutemann son nombres que se han barajado. Para mí, el único con chances reales de esta lista es Uribarri. Hay un factor importante en las decisiones kirchneristas: la sorpresa. Por ejemplo, la fórmula Filmus - Tomada no era precisamente la que todo el mundo esperaba ayer. ¿Sería sorprendente que Boudou fuera el candidato a vice? Creo que a esta altura no. Pero tampoco me parece imprescindible que la decisión de Cristina tenga que sorprendernos.

2 comentarios:

rosarigasino dijo...

Entre sus promesas electorales cuando candidata a la presidencia,la hoy presidente decia que como objetivo estaba mejorar la calidad institucional,pero ahora siendo presidente decide a dedo quiene seran candidatos al gobierno de Buenos Aires capital.Esto es el mejoramiento de la calidad institucional que prometio??
"También dijo que ama a la ciudad de Buenos Aires (lección para sectarios anti-porteños que se encocoritan desde el mítico conurbano o el litoral gringo, dando lecciones de argentinidad al palo)".Eso es un recurso politico,tambien dice que el Calafate es su lugar en el mundo.

César dijo...

Boudou no podía ser candidato. Contra Macri había que polarizar y no ponerle un muñeco parecido para disputar el voto rubio juvenil. El único que ganaba con ese escenario era Pino. No se si Filmus es la mejor opcion, pero es lo que hay. Para mi gusto no tiene carisma (algo que Amado si tenía), es perdedor y esta atado a un pasado que va del grossismo al frepasismo, ambas experiencias que fracasaron en la Ciudad (de esa memoria tambien se nutre el marcrismo, ojo, tampoco seamos soberbios y pensemos que es solo un fenómeno que se explica solamente por la tilingueria de ciertos sectores). Boudou, en ese contexto, era "lo nuevo" y expresaba con mayor claridad el tiempo cristinista actual. Pero Boudou no media y los numeros mandan. En última instancia: ambos son sujetos del arrastre de Cristina. En ese sentido, creo que Rosarigasino confunde "calidad institucional" con liderazgo. De hecho en PRO y Proyecto Sur tampoco parece haber habido mucha discusión sobre candidatos; es mas, ni siquiera hubo dedo como en el FPV: Pino y Macri dijeron: voy yo y cagaron al resto.
Asi las cosas, lo mas importante es que Macri puede (y debe) perder el ballotage. Dependera de la inteligencia con la que se pare Filmus-Tomada y la interpelacion que hagan al votante independiente, no ideologizado, incluso al macrista depecionado. Al macrismo no se lo corre con ideología, porque es una discusión que le importan a 200 personas; al macrismo se lo corre por donde mas le duele: por la gestión pedorra y deficiente que hicieron.