jueves, 15 de diciembre de 2011

Peronismo Siglo XXI



por Oscar Cuervo

1) Peronismo, sindicalismo e izquierda social:

Podemos leer hoy un muy interesante post de Abel Fern√°ndez cuyas tesis centrales son (espero no distorsionar con ellas el sentido del texto, que se puede leer completo ac√°):

- "La verdadera Izquierda Social est√° [no en el sindicalismo sino] en el peronismo [hoy por hoy, Cristina], por toda su diversidad y ambig√ľedades".

- "Los trabajadores en blanco y con sindicato –aunque muchos entre ellos sean muy pobres– no son el sector m√°s humilde y desguarnecido. Ni mucho menos".

- "[Los más desguarnecidos] son los que no tienen empleo en blanco, ni obra social, ni educación, ni futuro".

- "Y aunque el peronismo [hoy por hoy, Cristina] está en deuda con ellos, y les ha fallado muchas veces, sigue siendo la expresión política de la gran mayoría, y lo siguen votando. Porque no tienen otra opción mejor".

- "Lo que quiero es decirles a los compa√Īeros sindicalistas que –por m√°s que [Abel Fern√°ndez, el autor del post] haya apoyado a la Corriente Nacional, y a las 62 aqu√≠ en la Capital– estoy convencido que no podr√°n edificar una fuerza pol√≠tica exitosa solamente desde las organizaciones de trabajadores. [Las negritas son del original].

- "[Como en 2008 pretendieron los ruralistas] no puede hacerse pol√≠tica solamente desde la realidad y el pensamiento gremial". "El fracaso pol√≠tico [del gremialismo rural en 2008] fue tan espectacular y tan r√°pido como su √©xito. No consiguieron construir una fuerza territorial en ning√ļn lado, ni fijar una pol√≠tica distintiva".

2) 33% de los cargos electivos para la rama sindical.

¿Si Cristina le hubiera dado el 33 % de las candidaturas al Moyanismo, el oficialismo ya habr√≠a perdido el cuorum propio? ¿M√°s r√°pido que con Cobos? Ayer Facundo Moyano, jefe del gremio de los trabajadores de peaje e hijo de Hugo; Omar Plaini, titular del sindicato de los canillitas; y H√©ctor Recalde, jefe de abogados de la CGT y presidente de la Comisi√≥n de Legislaci√≥n del Trabajo de la C√°mara baja se rehusaron a firmar el dictamen de mayor√≠a del FPV del proyecto de ley sobre el nuevo r√©gimen de trabajo rural. Los tres diputados que responden al moyanismo se alinearon con el jefe de la Uni√≥n Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Ger√≥nimo Venegas, dirigente cercano a Eduardo Duhalde y Luis Barrionuevo (Ver ac√°). Entonces parece haber sido muy acertada la decisi√≥n de Cristina de no cederle a Moyano los cargos electivos que este reclamaba hace pocos meses. De haberlo hecho, el 33 % del bloque ya podr√≠a haberse cobizado. ¿Alguien sabe si Facundo Moyano ya explic√≥ por qu√© no vot√≥ ayer el dictamen del FPV?

3)  La comunicaci√≥n fluida entre Moyano y La Naci√≥n.

"Gesto de poder de Moyano", la nota de La Naci√≥n sobre el acto que hoy va a hacer el sindicato de camioneros en Hurac√°n, ¿es un off the record de Moyano o una operaci√≥n de prensa del diario de los Mitre?:

- "el sindicalista [Moyano] prev√© ir a√ļn m√°s lejos, con amenazas de abrir la puerta para que sus protestas salgan a la calle".

- "El discurso viene con muchas sorpresas", anticip√≥ ayer Pablo Moyano sobre el mensaje que dar√° hoy su padre. "Moyano se mostrar√° como el √ļnico capaz de batallar en un escenario de ajuste y bolsillos flacos".

- Sorpresa 2: "Podría generar asombro que Moyano anunciara su salida de la mesa de conducción del Partido Justicialista. Moyano había pedido la vicepresidencia y el 33 por ciento de las candidaturas para sus hombres [Cosa que Cristina no concedió].

- Sorpresa 3: "Sorprendería, también, si es que llama a la creación de un espacio político alternativo, a una suerte de Partido Laborista".

Sorpresa 4: "Hasta podr√≠a amagar con modificar el estatuto de la CGT y determinar que el pr√≥ximo secretario general se elija por voto directo de los afiliados". [¿Se sentir√≠a Moyano capaz de ganar una elecci√≥n por voto directo? ¿Qui√©n armar√≠a los padrones? Los 800.000 afiliados de la UATRE, por orden del Momo, podr√≠an volcar una elecci√≥n directa en favor de Moyano, se jactan los moyanistas seg√ļn P√°gina 12].

Si Moyano habla a través del diario La Nación o el diario inventa todo esto, lo sabremos en pocas horas.

4) Las órdenes de Scioli y los excesos de la Bonaerense.

M√°s de cien uniformados se acuartelaron durante diez horas en apoyo de seis oficiales de la Polic√≠a Bonaerense que hab√≠an sido apartados por reprimir a militantes de La C√°mpora; el gobierno de Scioli prometi√≥ rever las sanciones. ¿Ser√°n fundados los trascendidos que hoy publica La Naci√≥n sobre la orden de reprimir a la C√°mpora?

- "Cumplimos una orden; no ten√≠a que pasar el sector de La C√°mpora para el lado de los juramentos de los diputados", dijo el capit√°n Walter Revolero, uno de los seis polic√≠as sancionados, que tuvo a su cargo la primera l√≠nea de infanter√≠a en las escalinatas de la Legislatura". ¿Orden de qui√©n?

- "El Teniente Primero Ra√ļl Molina [otro de los sublevados] sostuvo: "Los que dieron la orden est√°n trabajando. Los seis giles somos nosotros".

- ¿Orden de Scioli o de Casal? Porque si la orden vino de ellos no ser√≠a justo sancionar a los polic√≠as de la Bonaerense por la represi√≥n. ¿O ser√° que hubo orden del gobierno bonaerense y los canas se "excedieron" en el cumplimiento?

- Guillermo Britos [hasta hace poco superintendente de la policía bonaerense]: "Los infantes tienen que estar previniendo el delito en la calle y no realizando custodia en un acto institucional. Los pone Scioli para que la gente de La Cámpora no le arruine el acto".

- La Nación: "Un alto jefe de la fuerza de seguridad que se retiró recientemente dijo a este diario: 'La orden [de Scioli] era que los palcos tenían que estar llenos de gente con remeras naranjas vivando el nombre del gobernador. Parece que fue Pérez el que le dijo a Casal [...] y no tuvieron mejor idea que plantar a la Infantería en la Cámara".

- La Nación: "El lunes los palcos estaban llenos de militantes con remeras naranjas identificados con Scioli y que alentaban al gobernador. Se identificaban como 'La Mercante. Agrupación Política'. [Mientras tanto] los infantes se enfrentaban con los militantes de La Cámpora que intentaban ingresar al Palacio legislativo".

19 comentarios:

mariano dijo...

.

mariano dijo...

seria interesante que leas esto

http://pichaco.wordpress.com/2011/12/13/carta-abierta-a-carta-abierta-por-eduardo-gruner/

impecable.

Oscar Cuervo dijo...

No leo links. Gracias de todos modos.

mariano dijo...

me parece que ningunear a Eduardo Gruner es una deshonestidad intelectual, o tal vez ya lo leiste y no podes decir nada.
te ahorro el trabajo y te transcribo

Carta Abierta a Carta Abierta (sobre Cristian Ferreyra y otras “anomal√≠as”) (por Eduardo Gruner
Eduardo Gr√ľner
Integrante de la Asamblea de Intelectuales, Docentes y Artistas en apoyo al FIT
Estimados amigos:
Acaban ustedes de hacer p√ļblica su Carta Abierta No. 10, centrada principalmente (aunque no exclusivamente) en el asesinato de Cristian Ferreyra. Lo consideramos un documento importante, por razones m√ļltiples aunque a veces contradictorias. Es en respeto a esa importancia que juzgamos igualmente pertinente debatir con √©l con toda la seriedad y el rigor de que seamos capaces. Nos permitimos, pues, una serie de fraternales pero firmes puntualizaciones:
1.Los intelectuales solemos tener un problema, que proviene de las propias ventajas –y privilegios- de nuestra posici√≥n social y cultural: nos fascinamos f√°cilmente con nuestras propias palabras. La muy encomiable y defendible b√ļsqueda de “nuevos lenguajes” que puedan dar cuenta de una realidad compleja, cambiante, din√°mica y no siempre transparente, y a lo cual no podemos renunciar, corre el riesgo de diluir la tensi√≥n con la propia realidad que intentamos indagar. Empezamos por decir que “en medio de las grandes esperanzas, sucede nuevamente el penoso acontecer de la sangre derramada”, o que “en cada una de estas muertes inocentes surge a bocanadas el signo de una historia irresuelta e injusta”, y ya parece que hemos establecido el marco profundo de la cr√≠tica de lo real . Y lo hemos hecho, adem√°s, con expresiones bellamente po√©ticas (nos eximiremos aqu√≠ de recordar –muchos de ustedes son atentos lectores de Walter Benjamin- los peligros de la “estetizaci√≥n de la violencia”, que afortunadamente la CA 10 logra sortear). A veces creemos que eso nos exime de la confrontaci√≥n con la totalidad compleja de la realidad que lamentamos, y que a menudo excede el alcance de las palabras, e incluso con las implicaciones de las propias palabras que usamos para aludirla. Por ejemplo: a continuaci√≥n de esos enunciados, ¿no convendr√≠a discutir cu√°les son esas “grandes esperanzas” que aparecen sorprendidas por la “sangre derramada” (este √ļltimo sintagma ya no suena tan nuevo ¿verdad?)?

mariano dijo...

Dan ustedes por sentado que el contenido concreto de las “esperanzas” fue el que sali√≥ ¿homog√©neamente? ratificado de las urnas por una abrumadora mayor√≠a que, justamente por ser tan grande, incluye necesariamente a todas las clases sociales, sus distintas fracciones, sus intereses con frecuencia irreconciliablemente contrapuestos (de no ser as√≠, ¿por qu√© har√≠a falta asesinar militantes populares?). ¿Pueden ser las mismas “esperanzas” las que han votado los propietarios de un ingenio gigantesco que utiliza fuerza de trabajo semi-esclava, y las que han votado las v√≠ctimas de ese sistema? ¿Son comparables las “esperanzas” del terrateniente que busca expandir a cualquier precio las fronteras sojeras con las del ind√≠gena o campesino que –como muy bien dicen ustedes- representa una resistencia de m√°s de 500 a√Īos a la expoliaci√≥n genocida del Capital mundializado? Si no es as√≠, quiere decir que ese 54 % es un campo de batalla , tambi√©n aunque no solamente “cultural”, en el cual el gobierno, y cada uno de nosotros, deber√° tomar partido. Del mismo modo, una vez que nuestra dolida cr√≠tica ha se√Īalado “el signo de una historia irresuelta e injusta”, ¿no convendr√≠a poner en discusi√≥n qu√© se est√° haciendo realmente hoy , aqu√≠ y ahora –qu√© est√° haciendo nuestro Estado, para empezar-, para “resolver” esas injusticias hist√≥ricas? ¿O es que el recurso a la “totalidad” hist√≥rica que nos ha determinado nos exime de analizar igualmente la “totalidad” de las responsabilidades que prolongan en nuestro presente la injusticia? Pero no. Lo que encontramos inmediatamente es que “en esta √©poca propicia” que “no ha sido esquiva en generar justas reparaciones”, “por ello mismo, debe ser propicia para mencionar estos hechos que le son extra√Īos o an√≥malos”. Pasaremos por alto la timidez del verbo “mencionar” (no “criticar”, “impugnar”, “cuestionar”, etc√©tera) para preguntarles: ¿de verdad piensan ustedes que, dentro de una l√≥gica presidida por lo que ustedes mismos califican como “avidez” del capitalismo agroexportador, hechos de este tipo son tan extra√Īos y an√≥malos? Lo que parece algo extra√Īo y an√≥malo, s√≠, es un razonamiento que apunta a mostrar el asesinato de Cristian Ferreyra como un acontecimiento inaudito , “extra√Īo” frente a las grandes “esperanzas”, y al mismo tiempo recuerda el de otro Ferreyra, Mariano, y el de los quom , y los del Indoamericano, y los de Jujuy, y, y…, sin privarse por otra parte de apelar a la calificaci√≥n –m√°s policial que pol√≠tica, por cierto: es una elecci√≥n de t√©rminos sugestiva- serial . C√≥mo es que una serie puede ser una “anomal√≠a”, se nos escapa. Porque, una serie de anomal√≠as , ¿no empieza al menos a hacer conjeturar una cierta regularidad ?

mariano dijo...

2.Pero, retomemos el hilo. En la CA 10 conviven inc√≥modamente dos l√≥gicas discursivas: cuando se trata de analizar las “injusticias hist√≥ricas” se trata de una “totalidad” compleja plena de matices y contradicciones. Por ejemplo: las v√≠ctimas no son “inocentes” en ning√ļn sentido ingenuo del t√©rmino, ya que estos luchadores (la palabra es de ustedes, y la hacemos nuestra) han sabido sostener “hierros candentes” y cerrar sus pu√Īos sobre una piedra. No se ve bien a qu√© viene esta aclaraci√≥n –descartamos absolutamente que se insin√ļe aqu√≠ una interpretaci√≥n al estilo de los “dos demonios” que pudiera hasta cierto punto explicar que a las piedras se haya respondido con balas de plomo-, salvo como voluntad de mostrar las complejidades de este tipo de situaciones. Sin embargo, cuando se trata de analizar las responsabilidades actuales , esa complejidad “dial√©ctica” se transforma en binarismo de polos excluyentes, sin conexi√≥n entre s√≠: por un lado est√°n las grandes esperanzas despertadas por el “modelo” –as√≠, en boque, sin discriminaci√≥n de a qu√© diferentes y antag√≥nicos proyecto(s) de clase(s) pertenecen-, y por el otro est√°n las “anomal√≠as”. En el mejor de los casos las “anomal√≠as” son r√©moras , resabios de una √©poca bien pret√©rita, incluso… ¡feudal!: “La avidez de un capitalismo depredador… vive su medioevo de conquistas”, etc.. Otra vez no se entiende el razonamiento, sobre todo cuando a rengl√≥n seguido nos encontramos con que “El gran capitalismo agropecuario tiene su mirada en la Bolsa de Chicago, en las operaciones pol√≠ticas de gran escala, en los secretos de los gabinetes qu√≠micos que perfeccionan la semilla transg√©nica”. No suena muy medieval que digamos, ¿verdad? Al contrario: es una excelente descripci√≥n de la plenamente moderna actualidad de un capitalismo que es el nuestro . Sin embargo, el razonamiento da toda la impresi√≥n de querer separar el capitalismo “realmente existente” en nuestro pa√≠s de las “anomal√≠as feudales” de algunos capitalistas desbordadamente “√°vidos” (que saben hacer uso de recursos tan poco medievales como la Bolsa de Chicago y las semillas transg√©nicas), como si a todo lo largo de la historia del capitalismo no hubiera podido ser perfectamente compatible –y a√ļn necesaria- la articulaci√≥n entre la l√≥gica dominante de la (en este caso) m√°s moderna expansi√≥n agroindustrial con las m√°s variadas formas de esclavitud y semi-esclavitud, no en tanto r√©moras “feudales” sino como producto de esa misma l√≥gica de aseguramiento de la rentabilidad y la ganancia: “Desarrollo desigual y combinado”, bautiz√≥ a esa “anomal√≠a” un cl√°sico del pensamiento marxista. No, no son “forajidos de frontera” ni “escapados de otra √©poca”: son nuestros, son de aqu√≠, y son de ahora. Y sigamos con los ejemplos: hacen ustedes muy bien en recordar la gran cantidad de etnias y culturas abor√≠genes que conforman la parte olvidada (y superexplotada, cuando no masacrada) del pueblo argentino.

mariano dijo...

Y lo hacen introduciendo toda la complejidad y contradictoriedad de su historia: recuerdan las guerras inter√©tnicas, y las alianzas de algunas de esas etnias con los conquistadores contra las etnias rivales resistentes, y as√≠. Es cierto que una vez m√°s no se ve bien a qu√© viene la erudita referencia (¿hay buenas y malas personas tanto entre v√≠ctimas como entre victimarios? Claro que s√≠, pero esa m√°s que obvia generalidad no quita que haya v√≠ctimas y victimarios no equivalentes en el “gran relato” hist√≥rico). Pero, en todo caso, es muy atinado que ustedes recuerden esa “lejan√≠a indiscernible” y esa “heterogeneidad sorprendente” –menos indiscernible y sorprendente, desde ya, para los historiadores y antrop√≥logos que han explicado exhaustivamente y desde hace mucho esos fen√≥menos- y afirmen que “no es necesario que nos imaginemos un pasado pulcro e incontaminado”. Gran verdad. Pero, perd√≥n, el presente s√≠? ¿Que –seg√ļn el razonamiento discursivo de la CA 10- esos asesinatos “seriales” sean anomal√≠as de otra √©poca perpetrados por forajidos escapados de la barbarie feudal, no tiene como consecuencia necesaria que vivimos en un mundo de esperanzas, “pulcro e incontaminado”, que de pronto –vaya a saberse por qu√© “retorno” de la barbarie encarnada en algunos (¿cu√°ntos? ¿qui√©nes?) “forajidos”- es asaltado intempestivamente en su reino de la “cabal apuesta por la plena igualdad”? ¿Se ve entonces la aplicaci√≥n de dos patrones de an√°lisis radicalmente distintos, uno que toma en cuenta todas las complicaciones dial√©cticas del pasado, mientras el otro simplifica binariamente el presente, dividi√©ndolo en la “normalidad” de un tiempo “esperanzado” y las “anomal√≠as” del capitalismo depredador?

mariano dijo...

3.Hay, en la Carta, un p√°rrafo altamente sugestivo, que por un lado refrenda lo que venimos diciendo, y por otro lo contradice contradici√©ndose a s√≠ mismo. Dicen ustedes: “Son nombres que reaparecen cuando act√ļan el capanga, la polic√≠a rural dominada por las peores l√≥gicas de los empresarios, peque√Īos o grandes, de la tierra, vinculados a una irresponsable clase pol√≠tica”. Aqu√≠ hay un deslizamiento de la particularidad del “capanga” malvado o incluso de la “polic√≠a rural” (nada sabemos de otras polic√≠as bien “urbanas” que actuaron, o desactuaron, en el caso Mariano, Indoamericano, Ledesma y dem√°s, que ustedes mismos “mencionan”), a la generalidad ya m√°s “sist√©mica” de las peores l√≥gicas empresariales (las hay, evidentemente, mejores , que no matan gente, pero en fin, avancemos) a una irresponsable (nosotros preferir√≠amos discutir su responsabilidad , pero en fin…) clase pol√≠tica (nosotros preferir√≠amos hablar de “pol√≠ticas de clase” , pero en fin…). ¡Totalmente de acuerdo! Pero, perd√≥n, ¿qui√©nes son esos empresarios y esa “clase pol√≠tica”? ¿Est√°n o no vinculados al Estado, a los gobiernos provinciales y al nacional, son o no aliados (¿t√°cticos?) de un gobierno que, lejos de denunciarlos y castigarlos, los arropa en el ampl√≠simo manto del “modelo”? ¿o eran ellos, resulta, los “forajidos” salidos de alg√ļn arcaico estrato geol√≥gico de la prehistoria b√°rbara? ¿Forma o no parte, todo eso, del “modelo” de “capitalismo voraz y depredador” cuyas estructuras b√°sicas siguen siendo hoy las de nuestra “historia irresuelta e injusta”? ¿Son “anomal√≠as” que est√°n enfrente o afuera del “modelo” –y si es as√≠, no entendemos por qu√© muchos de esos empresarios lo apoyan con creciente √©nfasis-, o son m√°s bien efectos de un “modelo” uno de cuyos componentes centrales es ese “capitalismo agroexportador” que produce tales “anomal√≠as”? Ser√≠a muy importante que ustedes intentaran responder estas preguntas. Ayudar√≠a a aventar toda suspicacia respecto de los efectos “objetivos” del discurso de la CA 10. La suspicacia, por ejemplo, a prop√≥sito de que lo que aparece -y sin duda honestamente es , pues desde Hegel sabemos que no hay ser sin apariencia – como una cr√≠tica a las “anomal√≠as”, pudiera servir al mismo tiempo como operaci√≥n que separa al “sistema normal” de sus (ni siquiera “consecuencias no buscadas” sino) “extra√Īezas”, es decir ajenidades al “modelo”. La l√≥gica de la CA 10 se dir√≠a sustentada, en este sentido, por la t√≠pica operaci√≥n ideol√≥gica “fetichizante” de sustituci√≥n del todo por la parte y de las causas por los efectos. Las “partes” y los “efectos” aparecen como “rarezas” externas, en todo caso sorpresivamente incrustadas en el presente “pulcro e incontaminado” del “modelo”, cuando en verdad son partes y efectos inevitables del componente agroexportador “voraz” del propio modelo. Razonando de esa manera, no es de extra√Īarse que ustedes se extra√Īen de que de pronto aparezca de la nada –“como rayo en d√≠a sereno”, hubiera dicho Marx- este reguero de sangre. Dice la CA 10: “Es un problema multisecular, que queda en penumbras hasta que un asesinato lo ilumina. Del mismo modo, el asesinato de Mariano Ferreyra ilumin√≥ como una chispa al costado de las v√≠as, la realidad oscura de la tercerizaci√≥n”. Pero, met√°foras lum√≠nicas aparte, ¿ustedes no sab√≠an que exist√≠a esa “realidad oscura”? ¿Tuvo que ocurrir el asesinato, encenderse esa ominosa “chispa”, para que se decidieran a hablar del “problema”?

mariano dijo...

Es dif√≠cil creer eso. Quiz√° creyeron, una vez m√°s, que denunciar todo esto de antemano –es decir, antes de que fuera demasiado tarde para Mariano y para Cristian, para los qom y los juje√Īos- era darle armas a la derecha. Pero, ¿a cu√°l? Porque a esta altura –despu√©s de los inequ√≠vocos apoyos que el “modelo” ha recibido por parte de todas las principales fracciones de los “poderes f√°cticos” (nosotros preferir√≠amos hablar de clases dominantes , pero en fin…)- no hace falta argumentar demasiado que la derecha , la que realmente importa (no nos referimos a los medios de la “Corpo”, esa “vanguardia” del despiste ideol√≥gico que ha quedado pedaleando en el vac√≠o) est√° plenamente consustanciada con el “modelo”, y lo estar√° cada vez m√°s a medida que avance la crisis internacional. No solamente porque han hecho bien las cuentas y han concluido que en medio de la turbulencia es mejor “no cambiar de cabello en mitad del r√≠o” (ya can√≥nico apotegma peronista), sino porque este “modelo” –que incluye , aunque no pueda reducirse a √©l, el capitalismo agroexportador “voraz” que en el l√≠mite mata a quienes se le resisten- es el √ļnico que, por ahora, puede salvarle la ropa, y alimentar las “esperanzas”, s√≠, de un “capitalismo en serio” (porque hasta ahora, parece, era todo un gran chiste).

mariano dijo...

4.Que se nos entienda bien: va de suyo que est√°n ustedes en todo su derecho de defender el “modelo”, si creen que es lo mejor, o lo √ļnico, que se puede hacer en la Argentina de hoy. No es, desde luego, nuestra posici√≥n, pero precisamente lo que tiene sentido es discutir nuestras diferencias . No se trata de no reconocer esas medidas “reparadoras” que ustedes citan, y que parecen tanto m√°s espectaculares cuanto m√°s se las compara con menematos y delarruatos (aunque, ya van ocho a√Īos, y vamos por cuatro m√°s, total doce; pero en fin…). Pero s√≠ se trata de procurar discernir cu√°l es la l√≥gica de fondo en la que podr√≠amos inscribir “lo que falta”. Eso no se podr√° hacer si dividimos la realidad argentina actual en dos compartimientos mutuamente excluyentes: por un lado el “modelo” y todas sus bondades, por el otro las “anomal√≠as” perversas que parecieran efecto de alguna invasi√≥n extraterrestre. Hay una conexi√≥n “dial√©ctica” entre ambas: no necesitamos explicarle a los “frankfurtianos” que hay entre ustedes, que son muchas veces los “detalles” m√°s extremos y aparentemente ins√≥litos los que permiten reconstruir la constelaci√≥n total a la que pertenecen. Los asesinatos de los que ustedes –con toda raz√≥n- se espantan e indignan, pertenecen como tales “extremos” a la potencialidad siempre “actualizable” de la l√≥gica “normal” de un modelo que pone f√©rreos l√≠mites a la “profundizaci√≥n” de sus aspectos m√°s “progresistas” (si quieren llamarlos as√≠) y al mismo tiempo vela por los intereses de sus aliados m√°s poderosos. Nadie est√° diciendo que el “modelo” consista en matar campesinos que defienden sus tierras, se entiende; pero s√≠ que si ello, en alg√ļn momento –y esos “momentos”, en efecto, ya van constituy√©ndose en serie – se hace necesario, esa es siempre una posibilidad , y no una “anomal√≠a”. ¿No es algo sobre lo que deber√≠amos pensar? Con mucha m√°s raz√≥n cuando las medidas que el gobierno ya ha empezado a tomar en este breve per√≠odo “transicional” indican claramente, para quien est√© dispuesto a tomar en cuenta la totalidad de la “constelaci√≥n”, el giro a la derecha de que tanto se habla (y no nos dejaremos extorsionar con el argumento de que ese enunciado es utilizado c√≠nicamente por la “Corpo”: otra cosa que no necesitamos explicar es que el sujeto de la enunciaci√≥n altera radicalmente, siempre, el sentido del enunciado). Por s√≥lo tomar un “peque√Īo” ejemplo: hacia el final de la CA 10 afirman ustedes estar a favor de las recientes decisiones a prop√≥sito de Aerol√≠neas Argentinas, incluyendo, es de suponer, la anulaci√≥n de la personer√≠a gremial y pr√°ctica “militarizaci√≥n” de un sindicato. Como podr√°n imaginarse, no seremos nosotros quienes defendamos las presumibles corruptelas o “malas intenciones” de alguna fracci√≥n de la peor burocracia sindical. Pero, ¿no ven ustedes –dentro de la “constelaci√≥n” global- que esto √ļltimo se inscribe en la cada vez m√°s insistente “constelaci√≥n” de discursos presidenciales que exhortan a desactivar la protesta social, a silenciar los reclamos populares (incluidos los del casi 40 % de trabajadores a√ļn “en negro”, los de los tercerizados s√ļbitamente “iluminados” por el asesinato de Mariano, etc√©tera), a poner un techo r√≠gido del 18 % a las demandas de unos aumentos salariales que por lo tanto seguir√°n estando muy por detr√°s de la inflaci√≥n? ¿No ven que desde hace ya tiempo se est√°n “abriendo los paraguas” para prevenir un posible aumento de la conflictividad social que podr√≠a -seamos prudentemente condicionales- producirse en caso de que lo que se “profundizara” fuera la crisis mundial y sus (inevitables, dentro de la “constelaci√≥n”) consecuencias de “ajuste” cada vez m√°s duro?

mariano dijo...

Y si eso ocurriera, ¿de qu√© lado creen ustedes, sinceramente, que se pondr√≠a el gobierno para defender este “modelo” que, est√° visto, despierta crecientes “esperanzas” entre el porcentaje m√≠nimo del 54 % que representa el poder real ? Y por supuesto, no se trata s√≥lo de discursos sino tambi√©n de hechos : a las medidas que se han venido tomando hay que sumarles los cerca de cinco mil casos (cinco mil ya es algo m√°s que una serie de “anomal√≠as” ¿no?) que siguen existiendo de “judicializaci√≥n” de la protesta social, de los que el reciente y grotesco intento contra el “Pollo” Sobrero es apenas un bot√≥n de muestra. ¿Entonces? ¿nada de eso es tambi√©n el “modelo”? ¿son solamente sus “contradicciones internas”, las “tensiones” no buscadas que devienen de los sistemas de alianzas pol√≠ticas y con los “poderes f√°cticos”, necesarios para una “acumulaci√≥n de fuerzas” (¿hasta d√≥nde? ¡ning√ļn otro gobierno, incluidos los del mism√≠simo Per√≥n, tuvo nunca tanta fuerza ni poder de legitimaci√≥n!)? Entonces, acumuladas las fuerzas, ahora s√≠ vamos… ¿a d√≥nde? ¿en qu√© direcci√≥n? ¿con cu√°l otro “modelo” que ser√≠a tan radicalmente diferente al actual –que tendr√≠a que serlo para poder incorporar a√ļn todo lo que ustedes mismos dicen que “falta”-? Hacen ustedes una larga lista de cosas que todav√≠a “faltan”. A√ļn cuando todas ellas sumadas, si se cumplieran, todav√≠a no implicar√≠an una transformaci√≥n a fondo de las “estructuras b√°sicas” de la sociedad (nadie les est√° pidiendo que se definan como radicalmente anticapitalistas: de ser as√≠ no estar√≠amos debatiendo todo esto), no podemos sino acordar plenamente con esa demanda. Pero, ¿a qui√©n se lo est√°n demandando? En ning√ļn momento de la CA 10 se insin√ļa que podr√≠a ser la movilizaci√≥n de las masas organizadas aut√≥nomamente (e incluso si por el momento quieren seguir defini√©ndose como peronistas y / o “K”) la que obligara (o, digamos, ayudara , concediendo la posibilidad de que el gobierno quiere hacerlo, pero est√° atado por su sistema de alianzas, o lo que fuere) al gobierno a “profundizar” en “lo que falta”. ¿Se lo piden, entonces, al Estado, a este Estado? Cr√©annos, por favor: sin que las masas lo empujen, no lo va a hacer. La movilizaci√≥n aut√≥noma de las masas populares –salvo que se trate de asistir a los festejos bicentenarios o a las exequias del ex presidente- no es parte de la “constelaci√≥n”, m√°s bien al contrario, lo es su desmovilizaci√≥n : para eso est√° –entre muchas otras cosas, pero como herramienta decisiva- la burocracia sindical. Y a√ļn aqu√≠ es evidente el giro a la derecha, si resulta verificarse el desplazamiento de Moyano a favor de los “Gordos” y compa√Ī√≠a. Insistimos: ¿no habr√≠a que analizar esta “constelaci√≥n” entera , sin duda con sus vacilaciones, conflictos y fragmentaciones internas, pero no pretendiendo que el “modelo” y Cristian Ferreyra son fragmentos absolutamente externos y ajenos uno al otro?

mariano dijo...

Como dice un famoso postulado de la f√≠sica, el todo s√≥lo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre s√≠; cuando se relacionan entre s√≠, en cambio, esas relaciones se incorporan al “todo” previo, y lo transforman en otra cosa . Como se puede ver, la f√≠sica tambi√©n puede ser, a veces, “pensamiento cr√≠tico” .
Los saluda fraternalmente,
Eduardo Gr√ľner

mariano dijo...

seguro es mas facil twitear con vicky donda

Oscar Cuervo dijo...

Mariano: me alegro de que uses el espacio que te brinda La otra para publicitar esta declaraci√≥n de Eduardo Gr√ľner. Como se encuentra enteramente off topic respecto de este post, a pesar de que dejo lo que pasteaste, no me pronuncio. Por otra parte, Gr√ľner no est√° comentando lo que yo digo ac√°, sino que quiere debatir con Carta Abierta, as√≠ que son ellos los interpelados. De cualquier forma, los lectores del blog pueden opinar sobre lo que pasteaste, si quieren.
Por √ļltimo, yo no tuve ning√ļn debate con Vicky Donda, fijate en twitter y lo podr√°s constatar.

mariano dijo...

Claro y como es "off topic" no hay que decir nada, aunque lo que dice es trascendente y demoledor.
Tal vez me equivoque, pero me parece que hay un pelín de mala fe

Ok, es tu blog.Est√°s en tu derecho, yo soy el invitado

Agradezco el convite, pero no tengo twitter, ni facebook,ni me interesan, me parecen de lo peor de esta época, una forma de "no comunicación"

saludos

Oscar Cuervo dijo...

Ok, Mariano, pero no me podés imponer una discusión en un post que no habla de eso.

mariano dijo...

Ah, me olvidaba, te apuesto que los de Carta Abierta no le van a contestar, porque no creo que puedan,es m√°s, me parece que un referente como Horacio Gonz√°lez est√° harto de comerse sapos,como intelectual que es,se le nota en el tono y en su incomodidad.

Oscar Cuervo dijo...

Bueno, discutilo con ellos.

mariano dijo...

No busco imponerte nada, pero me parece que el escrito de Gr√ľner es lo suficientemente consistente como para que se lo tome en cuenta.
Nada m√°s, como te dije es tu blog y te agradezco que lo hayas dejado.
saludos