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Hormiguita Ocaña, primera candidata a diputada nacional de Cambiemos por la provincia de Buenos Aires,
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jueves, 27 de diciembre de 2012

El problema de la derecha



Foto: M.A.F.I.A.

Foto: M.A.F.I.A.

El problema de la derecha argentina es su carácter vergonzante: les da vergüenza decir qué son, a quiénes votan, qué medidas implementarían de llegar al poder.

Lo mismo pasa con los medios de derecha: les avergüenza hacer hablar a los racistas que movilizan en los cacerolazos.

Cuando aparecen los líderes, avergüenzan a sus votantes. Cuando aparecen las bases, avergüenzan a sus dirigentes...

Y en general les avergüenza decir que son de derecha.

El problema político de la derecha argentina se acabará cuando sincere su condición de derecha, sus líderes y el racismo de sus adherentes.

2 comentarios:

libreriabeker dijo...

Vos les propones un sincerisidio, hay que barrer la basura debajo de la alfombra, la derecha tambien es la derecha posible , detestan a los pobres pero necesitan mucamas obreros consumidores pobres etc , hay deseos implicitos en los votantes de derecha que no hace falta hacerlos explicitos porque estan en el aire de la clase alta y media, pero esos deseos chocan con sus propios deseos y con la realidad son las contradicciones de la derecha.

bernabó dijo...

A mí me gustaría que sintieran vergüenza, sería buenísimo. Pero lo dudo. Me canso de escuchar viejas paquetas hablando a los gritos contra el gobierno. De hecho, ellos, son los que más se escuchan, se creen tan dueños de todo que hablan a los gritos mal de un gobierno que votó un gran porcentaje de argentinos, que es mayoría.
Me parece que más que avergonzarse, se sienten en contradicción con el sentido común que se vino construyendo desde que volvimos a la democracia. Mientras que en el poder haya alguien que sostenga esa contradicción, la derecha no siente la necesidad de expresarse en lo público, pero hoy tienen que hacerlo; y se ven enredados porque el sentido común va contra las ideas que sustenta la derecha. Terminan reproduciendo el discurso del sentido común, pero vacío de sentido; llaman dictadura al gobierno democrático, porque saben que esa es una acusación grave para el sentido común aunque la realidad no la sustente en lo más mínimo. Espejan muchos de los argumentos de la prensa progresista, porque ese discurso está más cerca del sentido común. Terminan autodestruyéndose, porque no pueden sostener luego esa argumentación.
Creo que lo que sienten, no es vergüenza, no (ojalá), lo que sienten es un desprecio ancestral y profundo por los otros. Tanto desprecio, que no consideran que tengan que responder ni con coherencia, ni con sinceridad, ni con argumentos sustentables. No les interesa más que que los otros crean el engaño, que se dejen convencer. No se la pueden creer cuando aparecen personas de la clase media y alta que creen en la justicia social. Piensan que son resentidos, que están mal de la cabeza (como Cristina, por ejemplo), que sólo quieren destruírlos a ellos, porque cómo podrían explicarse que alguien se exponga para intentar igualar los derechos de los animales, de la negrada?
Además, no quieren construir, quieren conservar, y les revienta tener que encontrar argumentos para algo que hasta hace poco no los necesitaba.
TN no oculta las voces del 8N por vergüenza, lo hace por estrategia, simplemente porque no le conviene.
La vergüenza les queda muuuuy grande…