A Vidal le cortan el rostro en un timbreo:




viernes, 2 de marzo de 2018

¿Cómo sigue Filmoteca en Vivo?

Fernando Martín Peña nos lo cuenta en La otra.-radio (domingo 12 de la noche en Radio Gráfica, FM 89,3)



por Fernando Martín Peña

¡¡FILMOTECA EN VIVO se multiplica!!

Además de las funciones en Zelaya *, desde marzo estaremos también en Hasta Trilce (Maza 177), pleno barrio de Almagro. Esto será todos los martes y con entradas a $60. Aquí va las programación de marzo, totalmente en fílmico por supuesto.

Martes 6 – Hitchcock y Truffaut

Alfred Hitchcock fue el director mainstream más celebrado por los críticos de la revista Cahiers du Cinéma, los mismos que después, cuando hicieron sus propias películas, constituyeron la Nouvelle. La más completa manifestación de amor por Hitchcock fue el célebre libro de entrevistas El cine según Hitchcock que le dedicó François Truffaut. Así que esta será la afinidad inaugural:

20hs. LA VENTANA INDISCRETA (Rear Window, EUA-1954) de Alfred Hitchcock, c/James Stewart, Grace Kelly, Wendell Corey, Thelma Ritter, Raymond Burr. 112’.

Un hombre inmovilizado, una mujer hermosa, una ventana y un largavistas. La combinación de estos elementos produjo un film ya legendario, que probablemente sea el más representativo del cine de Hitchcock. Analizada hasta el hartazgo, su puesta en escena es tan asombrosamente perfecta que casi nadie recuerda el cuento original de Cornell Wollrich (es decir William Irish, que Truffaut también adaptó) ni al pobre guionista John Michael Hayes. Sin importar todo lo que se ha escrito sobre el film, el hecho de que se la puede volver a ver infinitas veces es la mejor prueba de su vigencia.

22hs. LA SIRENA DEL MISSISSIPPI (La sirene du Mississippi, Francia-1969) de François Truffaut, c/Catherine Deneuve, Jean-Paul Belmondo, Michel Bouquet, Nelly Borgeaud. 123’.

Una mujer que no es lo que parece seduce a un hombre rico y lo arrastra fatalmente en direcciones imprevisibles. La trama se basa en una novela de William Irish y el realizador logra un resultado extraño, que tiene valores aparentemente contradictorios: la estructura de la trama y la resolución formal de ciertas situaciones recuerdan a Hitchcock, pero la espontaneidad del tono y la desdramatización de situaciones extremas están cerca de Jean Renoir, a quien el film está dedicado. Pero el final es puro Truffaut y para reforzarlo transcurre en la misma locación que la última parte de Disparen sobre el pianista. Y como en ese film, lo que aquí se cuenta es, ante todo, una historia de amor.



Martes 13 – Truffaut y Aldrich

Aldrich se contó entre los cineastas norteamericanos más admirados por Truffaut: “En los films de Robert Aldrich no es raro descubrir una idea por plano. La riqueza de invención es tal que llegamos a no saber qué mirar en esas imágenes tan ricas y pequeñas”, escribió Truffaut en 1955. Ninguno de los dos fue afín al cine fantástico y sin embargos ambos pusieron al mundo en crisis con dos películas muy diferentes

20hs. FAHRENHEIT 451 (Ídem., Gran Bretaña-1966) de François Truffaut, c/Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack, Antón Driffing, Jeremy Spenser. 112’.

No hay dos personas que estén de acuerdo sobre este film, empezando por el propio director y por el autor Ray Bradbury. Ambos quedaron desconformes con el resultado pero por razones completamente diferentes: a Truffaut le molestó no manejar adecuadamente el inglés y la perspectiva del actor Oskar Werner sobre su personaje; a Bradbury le molestaron las libertades que Truffaut se tomó en la adaptación y ciertas decisiones de puesta en escena que le parecieron confusas, como hacer que Julie Christie interpretara dos papeles ideológicamente opuestos. Hay críticos que lo encuentran declamatorio y muy inferior al libro, mientras otros celebran que Truffaut haya vuelto más compleja su trama y relativizado sus esquematismos con gran imaginación formal. También hay un alto número de desorientados que prefieren no arriesgar comparaciones y jugar sobre seguro, celebrando la fotografía de Nicholas Roeg y la música de Bernard Herrmann. En cualquier caso, es evidente que un film sobre el que no existe ningún acuerdo merece volver a verse. Sobre todo en una época en que la profecía de Bradbury se ha vuelto cierta, sin necesidad de que los libros se quemen.

22hs. EL BESO MORTAL (Kiss Me Deadly, EUA-1955) de Robert Aldrich, c/Ralph Meeker, Albert Dekker, Cloris Leachman, Paul Stewart, Maxine Cooper, Gaby Rodgers. 105’.

“Recuérdame”, le dice una rubia misteriosa al detective Mike Hammer, y poco después la matan y tratan de matarlo también a él. La razón por la que debe recordarla se mantiene abstracta hasta los últimos diez minutos y cuando la descubre, en realidad sigue siendo un misterio. La estructura del film sigue el patrón característico de clásicos del film noir: el hilo de la trama lleva al protagonista de un episodio al otro mientras se suceden asesinatos y la acción corre el riesgo de volverse incomprensible. No importa. En cambio importa el tono dominante, que es el de la desesperación. Pero de una desesperación justificada, porque cuando la humanidad ha cometido ya todos los crímenes concebibles, sólo le falta hundirse alegremente en el infierno. El final fue, desde luego, un invento de Aldrich y su guionista A. I. Bezzerides, ya que el de la novela de Mickey Spillane era más predecible y concreto. En realidad habría que hablar de dos finales, ya que en Estados Unidos se vio uno y en el resto del mundo otro, aunque nunca quedaron claras las razones de esa peculiaridad. Por las dudas, la copia nueva que se exhibirá en esta ocasión tiene ambos finales, para que el espectador saque sus propias conclusiones. Se estrenó en Argentina con el título “El beso mortal”.



Martes 20 – Aldrich, la guerra mundial y Robert Mitchum

En el cine de Aldrich hay, casi siempre, un nihilismo forzado por las circunstancias. Muchos actores han sabido encarnar ese rasgo, peo pocos con la facilidad de Robert Mitchum, que fue una anti-estrella en Hollywood cuando empezaron a aparecer los anti-héroes y pronto llegó a ser alguien a quien el público recordaba sin importar quién había hecho el film.

20hs. FURIA EN LAS MONTAÑAS (The Angry Hills, EUA / Gran Bretaña-1959) de Robert Aldrich, c/Robert Mitchum, Stanley Baker, Elisabeth Mueller, Gia Scala. 105’.

Mitchum interpreta a un periodista en la guerra mundial, transformado involuntariamente en espía por la resistencia griega y perseguido, en consecuencia, por los nazis. Como el villano, el actor británico Stanley Baker hace uno de los personajes más complejos y convincentes de toda su carrera.

22hs. TAMBIÉN SOMOS SERES HUMANOS (The Story of G. I. Joe, EUA-1945) de William Wellman, c/ Robert Mitchum, Burguess Meredith, Freddie Steele, Bill Murphy, Wally Cassell, Jimmy Lloyd. 109’.

Con la guerra mundial terminándose, el director Wellman decidió que Hollywood ya había filmado suficiente propag anda y decidió concentrarse en el drama real del soldado ante el combate. Para ello eligió las crónicas de Ernie Pyle, un celebrado periodista cuyas crónicas desde el frente fueron compartidas por millones de lectores precisamente por su capacidad para describir la acción cotidiana sin presiones de los altos mandos. El resultado fue este film extraordinario, en el que Mitchum hizo su primer papel importante. El tono del film y la obra de Pyle fueron también una influencia decisiva sobre el autor argentino Héctor Oesterheld.



Martes 27 – Robert Mitchum y la caza de brujas

Mitchum puso en juego su popularidad para interpretar al temible ministro Powell, un asesino serial desquiciado que dice servir a Dios aunque sólo cree en el dinero. La misma audacia demostró al trabajar para directores proscriptos, como Joseph Losey, que había huido de Estados Unidos perseguido por el macarthysmo.

20hs. LA NOCHE DEL CAZADOR (The Night of the Hunter, EUA-1955) de Charles Laughton, c/Robert Mitchum, Shelley Winters, Lillian Gish, James Gleason, Billy Chapin, Sally Jane Bruce. 93’.

Única y maravillosa obra del gran actor que fue Charles Laughton, su relativo fracaso inicial (comprensible por su profunda originalidad expresiva), no hizo más que aumentar el impacto para las generaciones anteriores. Su centro es un villano inolvidable: Robert Mitchum como predicador solo interesado en hacer el Mal, aunque en sus manos se lean las dos palabras: amor y odio. Es él quien lleva adelante la acción. Entretanto dos niños logran escapar, una y otra vez, por un río de riberas que exhiben animales comunes que parecen fabulosos. Una Shelley Winters ahogada y serena, sentada en su coche en el fondo del río, es una majestuosa, inolvidable secuencia onírica. Texto de Elvio E. Gandolfo.

22hs. CEREMONIA SECRETA (Secret Ceremony, Reino Unido – 1968) de Joseph Losey, c/ Elizabeth Taylor, Mia Farrow, Robert Mitchum. 109’.

La novela breve de Marco Denevi fue la base de este film extrañísimo, que no se ve en buenas condiciones en Argentina desde hace décadas. Losey lo inicia con un extenso y magistral prologo sin diálogos, que introduce lo básico del tema y, sobre todo, el tono enrarecido que domina todo el relato. Una mujer que ha perdido a su hija y una muchacha que ha perdido a su madre se encuentran por casualidad. La muchacha vive sola en un caserón aristocrático, visitada con regularidad solo por los encargados de la limpieza y por dos tías molestas. Eventualmente aparece otro personaje, cuya irrupción revela que los problemas de la chica no son los que parecen sino otros, quizá mucho más graves. Losey logra una entrega total de todos sus intérpretes (Taylor permite incluso que se hagan chistes acerca de su sobrepeso) pero, como En la noche del cazador, es Robert Mitchum quien más sorprende componiendo a un libertino grosero y, a veces, amenazador. En conjunto, se trata de un ejemplo contundente de que el mainstream de 1968 no temía abordar extremas complejidades psicológicas ni perturbaciones sexuales imprevisibles, que no responden a ningún arquetipo. Tampoco sentía la necesidad contemporánea de explicarlo todo: hay mucho de misterioso en CEREMONIA SECRETA, pero allí residen precisamente sus mejores virtudes. Se exhibirá en una copia nueva, en Technicolor.

Funciones en Zelaya 3134: EL DICCIONARIO DE CINEASTAS - entrada $100


Viernes 2/3


20hs. Gremillon – AGUAS BORRASCOSAS (Remorques, Francia-1941), de Jean Grémillon, c/Jean Gabin, Madeleine Renaud, Michele Morgan, Charles Blavette. 81’.

El director Grémillon es el menos revisado del período conocido como “Realismo poético francés” y, según el historiador Manuel Villegas López, uno de los más importantes y quizá el más políticamente comprometido, ya que oportunamente se trasladó a España para colaborar con el cine de la República a las órdenes de Luis Buñuel. En este film, que es casi desconocido, reunió a las estrellas del clásico EL MUELLE DE LAS BRUMAS para un drama portuario de intención hiperrealista, en el que un hombre se debate entre dos mujeres y su vocación por el mar.

22hs. Huston – HURACÁN DE PASIONES (Key Largo, EUA-1948) de John Huston, c/Humphrey Bogart, Edward G. Robinson, Lauren Bacall, Lionel Barrymore, Claire Trevor, Jay Silverheels, Thomas Gomez, Monte Blue. 101’.

Cine negro con conciencia social: un gángster de notoria carrera criminal en años de la Ley Seca planea su regreso desde el exilio aprovechando las turbulencias políticas de la posguerra. Para detenerlo hace falta algo más que fuerza, hace falta una ética. Y allí está Bogart, que ha combatido al nazismo y que llega cansado y solo para cumplir una promesa. Además del elenco extraordinario, en el que se destacan todos pero sobre todos la inmensa Claire Trevor, el film tuvo como guionista a Richard Brooks, quien estaba comenzando al mismo tiempo su carrera como director, y como fotógrafo a Karl Freund, veterano de Metrópolis, La última carcajada, Varieté y otros prodigios. El resultado es una trompada en la cara y una patada en la ingle para todos los que subestiman o menosprecian la obra de John Huston.

Viernes 16/3


20hs. Inagaki – SAMURAI (Miyamoto Musashi, Japón-1954) de Hiroshi Inagaki, c/Toshiro Mifune, Rentaro Mikuni, Kuroemon Onoe, Kaoru Yachigusa, Mariko Okada. 93’.

Este fue el primer largometraje de una trilogía sobre las andanzas de Miyamoto Musashi (1584-1645), legendario guerrero japonés que eventualmente abandonó el camino de la espada y se dedicó a estudiar el arte de la estrategia, de lo cual dejó constancia en su Libro de los cinco anillos. El film, realizado con clásica elegancia por Inagaki, describe los años juveniles del héroe, cuando decide ir a la guerra para escapar de una vida marginal. Demás está decir que el gran Toshiro Mifune es el intérprete ideal para semejante personaje.


Viernes 23/3

20hs. Jones - LA VIDA DE BRIAN (Monty Python’s Life of Brian, Gran Bretaña-1979) de Terry Jones, c/Eric Idle, Graham Chapman, Michael Palin, John Cleese, Terry Gilliam, Terry Jones. 93’. Brian es un contemporáneo de Cristo que sufre la realidad política y religiosa de su tiempo, en muchos sentidos asimilable a la realidad política y religiosa de 1979 o incluso a la de la actualidad. Fue estúpidamente prohibida en Argentina (y en varios otros sitios) durante la dictadura por presiones religiosas, pero se convirtió después en un clásico de culto y en el único film del grupo que tiene un mensaje: siempre hay que mirar el lado bueno de la vida.





Viernes 30/3

20hs. Kazan – CRIMEN SIN CASTIGO (Boomerang!, EE.UU., 1947). Este segundo largometraje de Elia Kazan fue pionero en una línea de policiales rigurosamente basados en hechos ciertos y filmados en locaciones reales. Con su vasta experiencia en el teatro y un talento natural para el suspenso, Kazan dio vuelta las convenciones hollywoodenses porque el film no se concentra tanto en la búsqueda de un culpable como en la demostración de una inocencia. Un film especialmente pertinente para estos tiempos de linchamientos mediáticos y demagogia punitiva.

¡Todo en fílmico! ¡Alegría sin fin!

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