jueves, 4 de agosto de 2016

¿Y ahora qué hacemos?

La otra.-radio, para escuchar clickeando acá *


"Y decirles, mis queridos compatriotas que cada uno de ustedes, cada uno de los 42 millones de argentinos, tiene un dirigente adentro. Y cuando cada uno de ustedes, cada uno de los 42 millones de argentinos sienta que aquellos en los que confió y depositó su voto lo traicionaron, 
tome su bandera y sepa que él es el dirigente de su destino y constructor de su vida. 
Esto es lo más grande que le he dado al pueblo argentino, el empoderamiento popular, 
el empoderamiento de las libertades, el empoderamiento de los derechos. 
"Gracias por tanta felicidad, gracias por tanta alegría, gracias por tanto amor.
"Los quiero, los llevo siempre en mi corazón y sepan que siempre voy a estar junto a ustedes. 
Gracias a todos."

por Willy Villalobos

Así terminaba el último discurso de Cristina como presidenta ante cientos de miles de personas que, con una mezcla de alegría, tristeza y esperanza decidimos ir a despedir luego de 12 años al mejor gobierno del que teníamos memoria.

"Vamos a volver" era el grito que nos unificaba, aunque nadie sabía cómo.

Rescato este final de la despedida porque vale la pena releer hoy, luego de estos duros 7 meses, lo que en ese momento la emoción impedía.

Al otro día de asumir el nuevo gobierno, se produce una transferencia de ingresos de 128 mil millones de pesos a los sectores agroexportadores; después otro tanto a los sectores mineros. El gobierno de Macri arrancó atacando con todo y lo primero que hizo fue beneficiar a los sectores sociales que representaba. Luego vino el fin de la ley de medios, los despidos, la devaluación, la detención de Milagros Sala junto a una decena de militantes de la Tupac, el tarifazo y todo eso que todos sabemos y lamentamos.

"Es el mundo del revés" le dijeron a Cristina hace unos días en el homenaje a Hugo Chávez y ella contestó: "No, es el mundo de ellos", marcando claramente que este país, este pueblo, tiene dos grandes proyectos bien diferenciados. Parafraseando al Eternauta, podría decirse que esta pelea es entre los Ellos y las grandes mayorías populares.

¿Y ahora qué hacemos? nos preguntábamos mientras veíamos con inmenso dolor que se iban perdiendo día a día conquistas sociales que ya teníamos incorporadas como propias. ¿Con quién nos juntamos? ¿Cómo se organiza la resistencia a un poder económico que había tomado la decisión de barrer con todo lo que se había logrado? ¿Cómo poner un límite a tanto daño? El gobierno de los ricos avanzó y no hubo dirigente que los enfrentara. La cultura de la inclusión social empezaba a ser reemplazada por la cultura del saqueo.

Al principio muchos mirábamos hacia el sur, como esperando una respuesta de aquella persona que había conducido los destinos de nuestro país pensando en los que menos tienen. Y del sur no llegaba ninguna respuesta mágica. Por otro lado, el gobierno seguía avanzando y la señal hacia la dirigencia política era muy clara; todos podían participar, menos Cristina y aquellos que se juntaran para tratar de impedir que se consolidara el proyecto de acumulación de riquezas para unos pocos y hambruna para el resto

El periodismo de guerra, triunfante, dobló la apuesta y puso todos los cañones apuntando a Cristina, tratando de convencer a los dirigentes y a la población que los que intentaran organizarse para resistir iban a recorrer junto a ella el camino de la proscripción y la cárcel. Así fue que diputados y senadores elegidos para sostener y defender el proyecto de inclusión decidieron colaborar con el poder económico y, con el pretexto de garantizar la gobernabilidad,  fueron votando leyes antipopulares, dando muestras de que para ellos la pelea había terminado. Festejaban como conquistas la posibilidad de modificar algún artículo y de esa manera querían convencernos de que no se podía hacer otra cosa que negociar en muy malas condiciones. En el campo gremial, sucedió lo mismo. Decenas de miles de despedidos, suspendidos, inflación y tarifazos, y las cúpulas sindicales de las CGTs miraban para otro lado, prometiendo un paro general una vez que consiguieran la tan anunciada unidad. Pero dejaron solas a las dos CTAs y a gremios aislados, o a los agrupados en la Corriente Político Sindical Federal, que se juntan para tratar de parar la goleada.

Yo marco mi destino
con todo lo que traigo
transformo mi pasado 
por eso estoy vivo
por eso estoy vivo
por eso estoy vivo
estoy vivo
PALO PANDOLFO



Creo que fue el tarifazo lo que agotó la paciencia, porque la gran movilización gremial a favor de la ley antidespidos fue un gran hecho político que no pudo frenar el veto que firmó a los pocos días el presidente. Las amenazas de paro general quedaron en la nada. Poco a poco, fue quedando claro quiénes estaban dispuestos a enfrentar al neoliberalismo y quiénes se bajaban los lienzos.

Mientras la mayoría de los dirigentes creyeron que el kirchnerismo estaba terminado, porque todos los días los medios aseguran que ya fue, el tarifazo logró que salieran a la calle decenas de miles de personas de distinto signo político que parecen encarnar la idea de que uno puede ser el dirigente de su destino y el constructor de su vida. Si alguna tarea nos queda por hacer, es juntarnos con esos miles de compañeros y tratar de armar un bloque opositor que vuelva a recrear la idea de un modelo de país que incluya a las grandes mayorías e impida que la riqueza quede concentrada en pocas manos.

"Y cuando cada uno de ustedes, cada uno de los 42 millones de argentinos sienta que aquellos 
en los que confió y depositó su voto lo traicionaron, tome su bandera 
y sepa que él es el dirigente de su destino y constructor de su vida".

Traigo esta frase nuevamente porque creo que contiene una clave que debemos descifrar todos los que nos preguntamos cómo hacer para que esta pesadilla termine lo más pronto posible.

La vuelta al ruedo de Cristina incomoda a la dirigencia que la pensaba exiliada en su propio país. Lo que les incomoda es que les vuelva a recordar que lo único que podemos hacer es juntarnos con todos aquellos que no quieren esta política conservadora. Los incomoda porque ella admite la derrota política pero no baja las banderas. Los incomoda porque no quiere sumarse a ninguna rosca que sólo piensa en posicionarse para las elecciones del año que viene. Los incomoda porque sigue defendiendo a capa y espada la inclusión. Los incomoda porque ellos quedan frente al pueblo como unos cagones que sólo buscan beneficios personales. Los incomoda porque está dispuesta a ir presa si es necesario, antes que renunciar a un proyecto nacional y popular que la sostuvo toda su vida.

Los compañeros que iniciaron la resistencia peronista en el 1955 no sabían cuánto tiempo iba a pasar hasta que la independencia económica, la soberanía política y la justicia social fueran nuevamente gobierno. Las Madres de Plaza de Mayo tampoco sabían si iban a encontrar a sus hijos. Lo que sí sabían, y gracias a ellos hoy estamos todavía en la pelea, era que había que hacer lo imposible para lograr que no se consolidara el gobierno de los Ellos, de los ricos.

Creo que todos aprendimos que es posible por la vía democrática llegar al gobierno y disputar el poder. Creo que todos sabemos que no cuidamos como correspondía lo que tanto nos costó conseguir en estos 12 años. Creo que quedó claro que lo que nos sostiene es la pelea y las convicciones. Creo que entendimos que se puede perder una elección, pero lo que no se puede es dejar de pelear por lo que creemos que es justo.

Ellos festejaron en La Rural, sobornan a los políticos elegidos para defender los intereses populares e intentan que las fuerzas armadas vuelvan a ocuparse de la seguridad interior. Nosotros tenemos Ruidazo hoy a las 20 horas, el domingo movilización desde San Cayetano a Plaza de Mayo y a fin de mes la Marcha Federal. Así está la cosa.



* Se trata del mismo programa que ayer subimos en el post sobre el disco de Gabo Ferro. En el porgrama hablamos de estos temas y escuchamos música de Palo Pandolfo y La Hermandad, Andrés Calamaro, Los Cadillacs y Gabo. Clickear acá.

Que si el pasado es un campo,
yo voy a ararlo.
sin vara, buey ni caballo, 
con estas manos nomás.
brazo desnudo, saludo
y entro descalzo.
GABO FERRO