lunes, 25 de abril de 2016

Francofonia (BAFICI)

(Aleksandr Sokurov, Francia, 2015)


por Liliana Piñeiro

París, invasión nazi y bombardeo de la ciudad. ¿Puede el arte pervivir en medio de una de las mayores tragedias del siglo XX? Tal vez con reminiscencias de Adorno (¿puede hacerse poesía después de Auschwitz?) Sokurov plantea la pregunta y hace interactuar a dos personajes claves en el cuidado del Louvre, cuya historia está narrada a través de imágenes de archivo del gran museo francés.

Jacques Jaujard y el conde Franz Wolff-Metternich parecen ser conscientes de la delicada responsabilidad que se les ha encomendado. Los diálogos imaginarios entre ellos dan cuenta de la tensión interior que cada uno siente entre su pasión por el arte y los condicionamientos políticos a los que son sometidos.

En los últimos minutos, Sokurov interactúa con ambos: algo tiene para decir desde el presente, desde la perspectiva histórica que permite dar cuenta del resultado de esa lucha. ¿Desde las paredes del Louvre, el arte puede ser una respuesta entre tanto dolor y muerte? Y esa respuesta, ¿sabe a victoria?

Sokurov no ignora el famoso epigrama de Benjamin: “No hay documento de civilización que no sea, simultáneamente, un documento de barbarie”. Su película parece ser un testimonio de dicha aseveración.