viernes, 6 de marzo de 2015

Babasónicos: La gran estafa del pop



por Oscar Alberto Cuervo

Nota del editor: la nota que sigue fue escrita hace más de 10 años y salió publicada en el número 3 de revista La otra. La recordé cuando vi que los Babasónicos, con Jessico, encabezaron la gran encuesta sobre los discos argentinos del siglo xxi que hicimos conjuntamente con La Música es del Aire y Patologías Culturales. La encuesta se hizo, como ya dije, entre 301 personas vinculadas a la música, la crítica, la cultura o la simple melomanía (la lista completa de los votantes está acá). 

Obviamente yo no los voté y me parece penoso que el disco de una banda tan mediocre como Babasónicos ocupe el lugar que bien merecería Fuerza Natural o Ahí vamos de Cerati, El salmón de Calamaro o Litoral de Liliana Herrero, por poner solo algunos ejemplos de discos largamente superiores a Jessico. Pero así son las reglas de juego: sumando uno a uno los votos de nuestros 301 encuestados queda en evidencia que Jessico entró en el canon de cierto sector de los oyentes de música argentina (65 votos). 

Todo bien.

Solo que me dieron ganas de reflotar esta nota de 2004 sobre Babasónicos. No volví a escuchar Jessico desde entonces, no escuché los discos que sacaron después. No tengo pensado hacerlo. La nota la dejo tal cual fue publicada, como simple nota al pie de nuestra gran encuesta, incluso con algunas frases que hoy no escribiría.  Mañana sábado vuelvo a Patologías Culturales (FM La Tribu, 17:00 hs.) y lo vamos a conversar con Maxi Diomedi. Acá va la nota de 2004:

Pop de diseño

Musicalmente no es mucho lo que puede decirse de ellos. En sus discos han mezclado estilos de diversas épocas y procedencias, desde Jane’s Adiction hasta Ennio Morricone, desembocando, en su fase terminal, en Aldo y los pasteles verdes. Lo curioso es que, más allá del gesto estéril de la parodia, los Babasónicos no han creado un sonido propio. Lo que de algún modo los identifica es la dicción amanerada de su frontman Adrián Dárgelos, peculiarmente inexpresiva, que recuerda al insípido dúo Pastoral. A pesar de que la prensa los trata como si estuvieran asumiendo permanentes riesgos artísticos, sus discos se parecen unos a otros, del primero al último. Lo que siempre varía es el diseño sonoro: a veces las guitarras suenan más crudas y ellos declaran: “este es un disco más roquero”; la prensa apunta y repite. A veces predominan las bases electrónicas, y entonces dicen: “este es más bailable que el anterior”. O las voces, maquilladas aquí con el efecto phaser, o allí con más reverb. Hoy ponen un DJ para que haga scratch y mañana un órgano Hammond para sonar retro. No se puede decir que compongan música, sino que diseñan discos. Con eso no alcanzan a disimular su chatura musical, sus armonías rutinarias, pero obtienen la apariencia de variedad necesaria para alimentar al mercado. Y siempre están atentos a las modas sonoras que impone la MTV.

“No es la música”, puede que digan los fans. Y sí: la verdad que la música no es. Uno no se imagina a sus seguidores alternando la escucha de los discos babasónicos con los de los Beatles o los de Jimmy Hendrix. No deben haber oído hablar de King Crimson ni mucho menos de Miles Davis. Así que la música no es. ¿Y entonces qué es? “Es la actitud”. Y la actitud consiste en un desprecio que pasa de todo, que piensa que están muy por encima de su público y de la prensa que les chupa las medias. “Me estiré para alcanzar / una porción de la locura / y así traer / lo que a vos te es invisible / lo que nunca percibiste / lo que bajo tus narices / nunca entenderías” dicen en "Gratis", una de las canciones de su último disco, Infame. Incluso es probable que se sientan por encima de la música que hacen.

Pop explicado

“Atrévete a lo poco claro, atrévete a querer lo raro, atrévete a surcar el caos que del otro lado te espero yo" (A. D., "Fan de Scorpions")

Los Babasónicos (sobre todo Dárgelos, su “cerebro gris”) emiten declaraciones básicamente insignificantes, pero lo hacen con un aire de importancia que amedrenta a periodistas y fans. El caso de la prensa especializada es bastante patético. Salvo un par de excepciones honrosas (hay que nombrar a los excelentes Alfredo Rosso y Claudio Kleimann), los periodistas de rock argentinos hacen gala de una estrechez mental y una ignorancia que los llevan a pensar que Federico Moura y Roberto Jacoby son artistas de vanguardia, o que Tarantino y los hermanos Guachosquis son los grandes maestros del cine contemporáneo. Entonces, cuando escuchan a Dárgelos farfullar sus confusas ideas, creen estar ante una especie de filósofo pop:

“Mi trabajo es unir perspectivas del caos, administrarlo. Y el trabajo del que lo escucha es disfrutarlo, entenderlo, discutirlo. O, en el caso del periodista, contarlo. Yo no quiero descubrirlo, hacerlo me va a dar bronca. Si lo digo, si lo revelo, después lo van a saber todos, sería una pena. (...) Y mi forma de ver la realidad es tan caótica que se me hace inasible. Si la pregunta es cómo administrar el caos... bueno, es complicado. Nunca tenés al caos de frente, como para verlo linealmente. El caos se forma con miles de situaciones que pasan al mismo tiempo. ¿Cómo entender qué es el todo?” dice Dárgelos ante un perplejo cronista de la Rolling Stone, completamente desbordado por la brillantez dialéctica de su entrevistado. La víctima, un tal Javier Aguirre, medita: “Dárgelos (...) se rebela a acotar su discurso a un único plano; por ejemplo, el de la pregunta. Convierte los signos de interrogación en corvos trampolines retóricos desde los que salta a su universo reflexivo...”

- ¿De qué habla Infame?- pregunta Aguirre.

- No te lo puedo decir... - responde Dárgelos.

Sin embargo, no debe haber otro músico en el universo pop que dedique más tiempo a intentar explicar lo que hace. “La única forma de hacer música es estando inspirado, y para eso recurro al mundo de la fantasía. Ahí viene la revelación. Pero yo no explico la revelación, eso es el camino de cada uno. Tampoco quiero explicar nada del disco (...) no puedo revelar la clave del disco.” Y unos renglones más abajo: “No voy a tener más reflexiones. Estoy armándome otro panorama, no sobre mí, sino sobre el mundo. Tengo una imagen discursiva, producto de la trayectoria de defensa de un discurso sobre la música...” y así hasta el hastío.

El papel que a Dárgelos más le place jugar es el del artista osado, inescrutable. En "Pendejo", un tema de su penúltimo disco, Jessico, manifiesta: “soy experto en el engaño / borro huellas y hago daño / es cierto / soy muy difícil de alcanzar”. A Dárgelos no se le ocurre que un artista verdaderamente difícil de alcanzar no lo anda diciendo todo el tiempo. Artísticamente irrelevantes, Los Babasónicos ocupan un lugar, al menos, en los suplementos juveniles de los grandes diarios porteños; venden algunos miles de discos; alimentan un segmento del mercado cultural: son un síntoma.

—Hay frases como "Atrévete, la música no tiene moral"...- acota esta vez el cronista del suplemento Sí.

—Yo viajo a lugares muy oscuros, drogas pesadas y a lugares psíquicos cuando tengo que componer. Es una experiencia muy extrema pero no cuento el viaje, esa angustia. El disco puede parecer superficial. Pero es algo extremo: a veces hasta prefiero morirme antes de terminar los discos.

Ma, sí, morite.

20 comentarios:

Daniel dijo...

Mi problema con Babasónicos es que la voz del cantante me resulta espantosa. A partir de eso, nunca pude escucharlos.

Diego dijo...

Espero que dentro de las frases que hoy no escribiría esté esa parte de "desembocando, en su fase terminal, en Aldo y los pasteles verdes".

Diego dijo...

Mi problema con Babasónicos es que empezaron cuando uno ya estaba medio grande y había enfilado para el jazz o la música clásica. Del rock fui perdiendo panorama y no encuentro -en términos generales- nada que me haga volver a escucharlo con enstusiasmo. De lo que, para horror, cuando quiero escuchar música popular, pongo cuarteto o cumbia.

juan m. dijo...

No podes decir que sus discos se parecen del primero al último,Babasónicos en los 90 tuvieron varias etapas y los discos eran muy distintos,en los 00 esos cambios eran sutiles y lograron que su último disco,Romantisísmico(2013),suene con una frescura que los muestra revitalizados,son grandes artistas,todos,cuantas bandas conoces que después de 22 años en su onceavo disco suenen frescos!,y el disco pone uno nuevo estándar musical en la discografia de Babasónicos,ya no suenan como hace 2 o tres discos,claro que los cambios son mas sutiles como dije antes,a ellos les queda todavía un largo tramo compositivo,porque tienen ganas y sobre todo porque tienen muchas ideas!,no cuerdo tampoco cuando decís que no tienen un estilo propio,después no estoy de acuerdo en nada de lo que decís,subestimas mucho a otros artistas también,y ese final diciendo:"ma,si,morite",suena a mucha mala onda y a algo parecido a un problema personal,vos debes ser de los que odian a Babasónicos

Esther dijo...

Hola, Oscar.

Mi cultura musical es restringida y no comprende a Babasónicos, a quienes nunca escuché. Sin embargo, me llamó la atención las declaraciones que transcribís; con curiosidad, busqué algunas letras: no los escucharé en el futuro, tengan o no un sonido propio. El que “mi congoja jadea” o “mi sentido enloquece” me inhibe ante cualquier intento de hacerlo.

Las declaraciones me llamaron la atención por dos cosas. Una, me dejaron la impresión de alguien que se mira su propio ombligo creyendo que es el centro del universo. Todo acto creativo (en la música, el arte, la ciencia o la literartura) necesariamente debe anclar en la propia esfera, la personal, pero, según creo, requiere, para ser un acto realmente creativo, de una necesidad de trascendencia, de ir más allá de esa esfera personal. De última, toda creación es una forma de interpretar el mundo. Bueno, eso no lo vi en estas declaraciones (ni tampoco lo encontré en las letras que leí).
(Dudo que ni siquiera un dios pueda administar el caos… ¿Un ser humano? )

La segunda cosa que me llamó la atención es la frase:
“No voy a tener más reflexiones. Estoy armándome otro panorama, no sobre mí, sino sobre el mundo. Tengo una imagen discursiva, producto de la trayectoria de defensa de un discurso sobre la música...”.
Tener una imagen discursiva producida por una defensa de un discurso es, es… ¿Qué corno es, por favor?
Si me decís algo así, te perseguiré hasta el cansancio para que me expliques qué estás tratando de expresar. Porque da la impresión de que detrás de las palabras hay una nada...
Recurro a Eco, «El péndulo de Foucault», Causabon hablando sobre los Templarios, unas pocas líneas que trato de tener siempre presente:

«—Creo que es un poco lo de la otra noche. Toda su historia es un silogismo retorcido.
Compórtate como un estúpido y te harás impenetrable para toda la eternidad. Abracadabra, Mane Thecel Phares, Pape Satán Pape Satán Aleppe, le vierge le vivace et le bel aujourd'hui,siempre que un poeta, un predicador, un jefe, un mago han emitido borborigmos
insignificantes, la humanidad se ha pasado siglos tratando de descifrar su mensaje. Los templarios siguen siendo indescifrables debido a su confusión mental. Por eso muchos los veneran».

Abrazo,
Esther

Esther dijo...

Hola, Oscar.

Mi cultura musical es restringida y no comprende a Babasónicos, a quienes nunca escuché. Sin embargo, me llamó la atención las declaraciones que transcribís; con curiosidad, busqué algunas letras: no los escucharé en el futuro, tengan o no un sonido propio. El que “mi congoja jadea” o “mi sentido enloquece” me inhibe ante cualquier intento de hacerlo.

Las declaraciones me llamaron la atención por dos cosas. Una, me dejaron la impresión de alguien que se mira su propio ombligo creyendo que es el centro del universo. Todo acto creativo (en la música, el arte, la ciencia o la literartura) necesariamente debe anclar en la propia esfera, la personal, pero, según creo, requiere, para ser un acto realmente creativo, de una necesidad de trascendencia, de ir más allá de esa esfera personal. De última, toda creación es una forma de interpretar el mundo. Bueno, eso no lo vi en estas declaraciones (ni tampoco lo encontré en las letras que leí).
(Dudo que ni siquiera un dios pueda administar el caos… ¿Un ser humano? )

La segunda cosa que me llamó la atención es la frase:
“No voy a tener más reflexiones. Estoy armándome otro panorama, no sobre mí, sino sobre el mundo. Tengo una imagen discursiva, producto de la trayectoria de defensa de un discurso sobre la música...”.
Tener una imagen discursiva producida por una defensa de un discurso es, es… ¿Qué corno es, por favor?
Si me decís algo así, te perseguiré hasta el cansancio para que me expliques qué estás tratando de expresar. Porque da la impresión de que detrás de las palabras hay una nada...
Recurro a Eco, «El péndulo de Foucault», Causabon hablando sobre los Templarios, unas pocas líneas que trato de tener siempre presente:

«—Creo que es un poco lo de la otra noche. Toda su historia es un silogismo retorcido.
Compórtate como un estúpido y te harás impenetrable para toda la eternidad. Abracadabra, Mane Thecel Phares, Pape Satán Pape Satán Aleppe, le vierge le vivace et le bel aujourd'hui,siempre que un poeta, un predicador, un jefe, un mago han emitido borborigmos
insignificantes, la humanidad se ha pasado siglos tratando de descifrar su mensaje. Los templarios siguen siendo indescifrables debido a su confusión mental. Por eso muchos los veneran».

Abrazo,
Esther

Oscar Cuervo dijo...

Diego: mi frase sobre lo pasteles verdes es la que volvería a escribir cien veces.
Lo de Babasonicos no suelo podemos achacar al rock porque no es rock, es pop, como Micky Vainilla.
El rock de este siglo tiene buenos artistas, como Flopa, Manza , Minimal, Palo, Florencia Ruiz, y quien en la última década llegó a su cumbre creativa: Gustavo Cerati.

Oscar Cuervo dijo...

Juan m: el concepto de que suenan distintos está contemplado en mi nota de hace diez años. Hacen pop de diseño y van aggiornando la mezcla de sonido. La estructura compositiva, guitarras más, teclados menos, el saqueo paródico, sigue igual. Y el núcleo de su posición artística, el cinismo pasota y la sanata canchera, son exactamente iguales que hace 20 años.
No sé cómo podrían sonar frescos ahora si ya no sonaban frescos cuando empezaron.
Y sí, te diste cuenta: los odio. Pero no porque me deba guita, sino por la música que hacen.

N- dijo...

Me gusta la forma fresca en que uno se puede poner por encima de artistas musicales y periodistas, sin arriesgar nada con una crítica superficial.
Siento que tengo que hacerlo, y quizás sea un boludo, pero no más que los que estamos en la internet hablando de cosas; defiendo a Babasónicos y el adjetivo que pueda encontrar a su música que más rescato en este momento -hablando con una página web- es abarcable.
A mis 13 años salió Jessico, y Babasónicos puso a disposición una red visible de influencias, ideas y, puede ser, "actitudes" (en el sentido positivo que lo pienso yo y también en el hipernegativo que lo podrás hacer vos) que hizo para mucha gente abarcable un lugar en la cultura que no respondía ni a los canones académicos que te pueden llevar al jazz y a grupos de rock progresivo (movimiento que progresó durante apenas diez años, la mitad de la carrera del grupo) ni a lo que el mercado disfraza y renombra y recicla y tritura como música popular, o 40 principales.
Me gusta que Babasónicos ocupe ese lugar en la cultura, un lugar al que saben llegar y usarlo con sus propios fines.
Encontré esta nota por azar en google y me sentí con ganas de responder a esto aunque hayan pasado 10 años.
Saludos

juan m. dijo...

Oscar Cuervo,entonces tu crítica es poco objetiva,ya se cuela tu odio por Babasónicos en lo que escribís.Vos pones de ejemplo de artista a Ceratti,(que lo fue,es y será),pero el mismo Gustavo elogiaba y gustaba de la obra de Babasónicos,hasta llegar al punto de decir en una entrevista en el año 2009 que Bs As era ubicado en el mapa entre otras cosas por bandas como Soda Stereo O Babasónicos,y el tipo sabía!

Daniel dijo...

Juan M., nunca la crítica es objetiva. Y siempre está teñida de emociones fundamentalmente en cuanto a lo que hace al arte.
Charly García es un artista popular, reconocido, alabado y yo naufrago entre que no me lo banco y no me gusta, haciendo incluso alguna salvedades.
Cómo puede uno expresar como bueno lo que no siente como bueno para sí?
Y si es cuestión de sentir y gusto como inevitablemente sucede con la música, dónde está lo objetivo? En que Joe Satriani toca como los dioses? Y cómo hago con eso para evitar que no me gusta la música de Joe Satriani?
El álbum que yo voté como mejor del siglo no fue votado por nadie más. Y eso qué dice? Dos cosas: que no es popular en absoluto y que para mi es el mejor.
Eso es un dato objetivo. Sin embargo la primera no amengua en nada mi sentir, lo que da que mi apreciación por colocar en semejante sitial a ese álbum es totalmente subjetiva.
Te digo más, en alguna oportunidad leí que Oscar adjetivaba a la obra de un determinado músico como "objetivamente de lo mejor" o cosa parecida que comprendía el término "objetivo".
Nada le respondí, simplemente porque considero esa valoración de objetividad como subjetiva.

Oscar Cuervo dijo...

Amigos, la de "objetividad" es una categoría histórica, que corresponde a una forma de concebir la verdad, el ser y la humanidad. No es una categoría transparente, ni existe el procedimiento absoluto que podamos seguir para alcanzarla. La "subjetividad" lo mismo. No es que tenemos que elegir entre ser subjetivos y guiarnos por el gusto y el capricho o bien ser objetivos y guiarnos por una realidad material. Subjetividad y objetividad van juntas y no pueden deshacerse una de la otra. Son dos palabras que solo se pueden usar de un modo irónico. Entonces, lo que nos hace falta pensarmes qué verdad queda una vez que se cayeron los mitos de la objetividad y la subjetividad. Y qué puede encontrarse de la verdad en el arte, desconfiando del modelo de la verdad científica (otro mito).

Inmanente dijo...

Cuervo, siguiendo tus caprichos estéticos disfrazados de análisis el blog en el que escribís es un mito, Cerati un ignorante víctima de Dárgelos, Calamaro y Dylan músicos de armonías rutinarias, y Florencia Ruiz (anémica nulidad artística) una compositora extraordinaria.....

Oscar Cuervo dijo...

Cierto, en cambio los poemas que escribís en tu blog son sublimes epifanías.

Inmanente dijo...

un par de canciones sobresalientes de esta década para no caer en obviedades endogámicas o apuestas estériles:

http://medarasmilhijos.bandcamp.com/track/merienda

https://www.youtube.com/watch?v=MJwEThibQaI

https://www.youtube.com/watch?v=lPIrtqlZCg8

https://www.youtube.com/watch?v=BnPf8vJUtks

http://adrianjuarez.bandcamp.com/track/las-negritas-los-negritos

https://soundcloud.com/hipnotica/1-audaz-1

https://www.youtube.com/watch?v=fGeq0JG8qrE

https://www.youtube.com/watch?v=0DE-i2mc5rw

http://lorenamayol.bandcamp.com/track/dinamita

https://www.youtube.com/watch?v=D1FhWphO81M

http://chinelaspersas.bandcamp.com/track/contacto-gigante

http://mejoractordereparto.bandcamp.com/track/probablemente-nada

http://elperrodiablo.bandcamp.com/track/algo-sobre-estar-vivo

https://www.youtube.com/watch?v=l5PJlbM1sZ4

https://www.youtube.com/watch?v=gUEdXCrLlus

https://www.youtube.com/watch?v=7dWqKHdzH4M

https://www.youtube.com/watch?v=wbCABTMmHGU

https://www.youtube.com/watch?v=HZ9IkVZFWj4

https://www.youtube.com/watch?v=paQcM8Lhfmo

https://www.youtube.com/watch?v=oMK0o020B1k

Martín Latinoamericano dijo...

Oscar,

En general coincido con tus análisis. De hecho, llegué a esta nota por una que escribiste recientemente sobre Scioli y el FPV.

Ahora bien, te tengo que decir que no sólo no coincido con tu punto de vista, sino que creo que es errado siempre (sin excepción) hacer una crítica de arte. Es mas, perdoname la expresión pero creo que la crítica de arte es algo patético: si querés contestarle al arte, hacé arte.

De hecho, lo que mas rescato de la recientemente ganadora, Birdman (que, en general, no me gustó), es que desnuda a los críticos de arte y sus intenciones. No digo que sean tus intenciones, digo que la crítica de arte es siempre despiadada.

Yo soy de los que creen que el arte es en realidad lo que le llega al individuo, no lo que sale del artista. Me he cansado de discutir con gente que se siente erudita que si a vos te generan algo 3 acordes repetidos de Los Ramones, eso es arte, y si no te llegan las mejores sinfonías de Beethoven, quizá para vos no sea arte y está bien. No es arte algo porque todo el mundo diga que lo es (y mucho menos porque una "elite" o un grupo selecto de sabihondos diga que lo es).

A mi, en particular, me gusta Babasónicos. Creo que desde la trilogía Jessico-Infame-Anoche se quedaron sin ideas, y que si hablás de esa etapa es posible que te parezca repetitivo. Sé que no lo hacés, y no entiendo como te parece que es un grupo que no se renovó.
Me parece que querés descargar tu bronca contra Babasónicos, y todo bien, pero no podés pretender no herir susceptibilidades, mas aún cuando hiciste una encuesta y no te gusta el resultado. Y, a diferencia de la política, es muy dificil objetivizar las cosas. Porque en política el debate es rico en tanto permite llegar a conclusiones sanas: ¿quien hizo mas por la educación? ¿que se podría hacer de bueno para mejorar el sistema educativo? Bueno, eso es algo objetivo.
En la música y el arte en general, como en el fútbol, eso es inconducente y usualmente ofensivo. Es cierto que Talleres de Córdoba nunca salió campeón de primera división, ¿eso debería motivar que los hinchas tengan que dejar de ir a la cancha? ¿debería implicar que todos tienen que hacerse de Boca? No entiendo ese concepto de anular la propia existencia de las cosas, en el arte como en el fútbol la crítica del otro (no de "la otra posición", porque eso no existe, no hay tal "posición") es eso mismo. Boca no existe sin Talleres de Córdoba.

(...)

Martín Latinoamericano dijo...

(...)

La crítica que hacés de Dárgelos es atendible. A mi también me parece un pedante y hasta un boludo, aunque no sé si ese es su personaje o es él. Pero no tiene nada que ver con su arte.
Esto es como lo de Charly, o mejor aún, como lo de Diego, al que lo crucifican porque dice boludeces, porque apoyó a Menem con la remera del Che puesta o porque cada vez que cambia de mina le manda una carta documento a la otra. Diego es grande como jugador de fútbol, después podemos compartir o no algunas de sus opiniones, pero difícilmente lo hubiesemos conocido por otra cosa que jugar al fútbol como los dioses.

Llamás "pop" (y "estafa", ¿por que?) a Babasónicos. Y claramente te gusta Cerati, que creo que es un grande de la historia del rock de habla hispana. Pero, poniéndome en ricotero, podría decirte que Cerati siempre fue pop. De hecho, uno de los impulsores del rock en Argentina como Luca Prodan lo tildaba de "chetito" a Gustavo. Los primeros temas de Soda son recontra pop, inspirados fuertemente en Virus (¡también lo matás a Moura!).

Creo que está claro que no coincido con tu modo de ver en este tema, pero mas allá de lo artístico, en el hecho de que el arte no es calificable. Aunque no me gustase Babasónicos pensaría igual. A mi Tarantino me parece un directorazo, me encantaron todas sus películas. Y también me encantan Hithcock, Woody Allen... que se yo.
Hay gente a la que le gusto "Gravedad" y dicen que Cuarón es un gran director, y a mi me pareció horrible la pelicula, pero yo no estaría tan seguro de criticar tan duramente a quienes la disfrutaron, y mucho menos hacer una encuesta y después decir que lo que votaron es una basura...

Perdoná la extensión del comentario.

Salutes.

Oscar Cuervo dijo...

Gracias por tu opinión, Martin, pero te hago una aclaración: yo no tengo chapa de crítico ni esto que leíste es una crítica, sino una opinión, ni más ni menos que la tuya. Es tremendamente autoritario decir que no se puede opinar sobre música si no que hay que hacer música. Es una formula para acallar la libertad de expresión. Si estamos en una sociedad donde todos podemos decir lo que queremos de nuestros políticos, de nuestros medios, de nuestro poder judicial, ¿como vos me vas a decir que no opine de lo que se me canta? ¿Acaso vos no estás opinando de mi nota? Podes opinar bien o mal, pero nunca decirme a mí que no exprese mi punto de vista sobre lo que se me ocurra.

Martín Latinoamericano dijo...

Oscar,

Lamento que me hayas interpretado mal, seguramente no me expresé correctamente. Yo jamás diría que se puede o no opinar sobre algo, independientemente de que no comparto la idea de que libertad de expresión es "poder decir lo que quiera".
Dije que me parece siempre errado criticar el arte y que la forma correcta de contestarle al arte es haciéndolo en tanto el arte es una actividad constructiva siempre.

Esto es (mas allá de que la analogía no es del todo correcta) algo así como el que se pone a pintar una casa y tiene atrás a otro que le dice como hay que hacerlo bien. El arte es siempre constructivo y me parece sencillamente destructivo criticar lo que es constructivo.

Por otra parte, sé que tampoco te cuadra a vos lo que voy a decir a continuación, pero no coincido del todo con eso de "es una fórmula de acallar la libertad de expresión". En este caso en que hablamos de Babasónicos es, de algún modo, inofensivo, pero creo que tampoco decir o hacer cualquier cosa es libertad, la libertad irónicamente implica también respetar un conjunto de límites, sino cualquiera podría levantar la mano para tener la libertad de casarse con un menor de edad o de cruzar un semáforo en rojo, por dar un par de ejemplos. Reitero: en este caso no se da, estamos hablamos de música, pero hay casos en los que el periodismo usa esta invulnerabilidad que da "la libertad de expresión" para operar políticamente, por ejemplo.

Por supuesto, son opiniones, tanto la tuya como la mía. No lo tomes como una agresión, es sólo un punto de vista diferente.

Saludos.

Ariadna dijo...

Un dato nada mas: Uno de los primeros en producir y darle una mano a los Baba cuando empezaron, fue justamente Cerati. Sera que no entendía nada de música? Saludos!