martes, 3 de marzo de 2015

Netanyahu confirmó hoy en Washington que los atentados a la Embajada y la AMIA son parte de un juego geopolítico

Nisman cambió abruptamente su posición sobre el gobierno argentino en coincidencia con la presión de las derechas israelí y norteamericana por impedir las negociaciones de Obama con Irán



Netanyahu usó el Capitolio de Washington para hablar de los atentados en la AMIA y en su embajada

El primer ministro israelí volvió a hablar hoy de la responsabilidad de Irán en los ataques y cuestionó el intento de Obama de negociar por un acuerdo nuclear
Washington.- A instancia del primer ministro Benjamín Netanyahu , el Capitolio en pleno de los Estados Unidos volvió a oír hablar hoy de la responsabilidad de Irán en los ataques a la embajada de Israel en Buenos Aires y a la mutual judía AMIA .
"Irán voló la embajada de Israel en Buenos Aires y el centro comunitario" (AMIA), dijo Netanyahu, el cuestionar en el Capitolio el intento negociador deBarack Obama con Irán en busca de un acuerdo nuclear.
"El acuerdo que procuran es pésimo", dijo Netanyahu, ovacionado más de veinte veces por legisladores de ambos partidos. Es un momento de enorme presión sobre la Casa Blanca.
A los pocos minutos de haber iniciado su exposición, Netanyahu trajo el caso de los ataques terroristas en Buenos Aires, en momentos en que el Capitolio está sensibilizado por la muerte del fiscal Alberto Nisman en nuestro país. El funcionario investigaba el caso AMIA y había culpado a la presidenta de intentar "en cubrir" a los perpetradores.

El discurso de Netanyahu de hoy en Washington confirma que Israel está usando los atentados contra la Embajada y contra AMIA en función de sus intereses geopolíticos actuales. Netanyahu cita estos dos ejemplos de la presunta peligrosidad de la República Islámica de Irán, para presionar al gobierno de Obama, porque el presidente norteamericano está llevando a cabo negociaciones con Irán. La derecha israelí y la derecha norteamericana se oponen a esas negociaciones.

Estas presiones de las derechas israelí y norteamericana contra las negociaciones entre Irán y los gobiernos occidentales quizás puedan tenerse en cuenta a la hora de encontrarle una explicación a las contradicciones del fiscal Nisman. En sus últimas semanas de vida, Nisman, mientras trabajaba en la preparación de dos documentos para presentar en la ONU reivindicando las acciones del gobierno argentino por avanzar en la investigación del atentado, volvió abruptamente de sus vacaciones en Europa con una acusación contra el gobierno argentino, diciendo exactamente lo contrario. La acusación de Nisman, una trabajosa y desmañada construcción literaria sin ninguna prueba concreta, fue desestimada por el juez Rafecas.  Los documentos del propio Nisman reivindicando lo hecho por el gobierno argentino estaban guardados en una caja de seguridad de la Fiscalìa que Nisman dirigía y se dieron a conocer con posterioridad a su muerte, cuando el propio personal que colaboraba con Nisman abrió esa caja de seguridad. Los documentos en los que Nisman contradecía su apurada denuncia están firmados de puño y letra por él mismo y los colaboradores del fiscal confirmaron que él venía trabajando desde hace meses en ellos.

El apuro de Nisman por presentar una denuncia tan endeble en medio de la feria judicial de enero y sus autocontradicciones podrian explicarse en función de los intereses de las derechas israelí y norteamericana. Esto es compatible con las personas que rodearon a Nisman en su abrupta vuelta a Buenos Aires, quienes lo presionaron para que se presentara en el Congreso con esa denuncia inconsistente. 
¿Quiénes son esas personas que presionaron a Nisman en sus últimos días y cuál es su vínculo con la derecha norteamericana e israelí que se oponen a las negociaciones de Obama con Irán? Eso lo vamos a recordar en un próximo post.