martes, 3 de marzo de 2015

Papelón institucional: Lorenzetti critica duramente al presidente de la Corte Suprema de Justicia por no avanzar en la investigación del atentado a la Embajada de Israel

El Estado de Israel también salió a criticar a Lorenzetti, quien afirmó falsamente que la causa de la Embajada es "cosa juzgada"



El atentado contra la Embajada de Israel permanece impune desde 1992 y la responsable de la parálisis de la investigación sobre este atentado es la Corte Suprema de Justicia de la Nación, institución encargada de la causa ya que, por haber ocurrido en territorio israelí (todas las embajadas son territorio del país que representan), el proceso no puede ser llevado a cabo por un tribunal ordinario.

El domingo ante la Asamblea Legislativa Cristina Kirchner señaló la deuda de la Corte Suprema de Justicia porque "nunca se expidió sobre el caso de la Embajada de Israel". Dijo Cristina:

"También quiero hablar de la Embajada. En 1992 voló la Embajada de Israel, 29 personas murieron, 249 heridos. Ese fue un atentado en territorio israelí, porque la Embajada es territorio israelí. Siempre me ha llamado poderosamente la atención, todavía no puedo entender por qué el estado de Israel reclama por la AMIA y no reclama por la voladura de su propia embajada. Esto me llama la atención, que nadie hable del atentado de la Embajada, que no pudo ser tratado por jueces comunes, porque al tratarse de una Embajada es materia específica y excluyente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ¿Sabe alguien cuál es el resultado de la investigación que llevó adelante la Corte Suprema de Justicia de la Nación? ¿Cuáles son los condenados, quiénes son los procesados, qué fue lo que pasó? ¿Me pueden informar por qué el estado de Israel no reclama por la Embajada?"

Este mediodía, durante la apertura del año judicial, Lorenzetti se refirió a esa causa. "Hubo una sentencia en 1999, muy anterior a la conformación de la Corte actual. Esa sentencia determinó la materialidad y la imputabilidad del hecho. La sentencia encontró culpable a un grupo: Hezbollah. Esa sentencia está publicada. No podemos modificar lo que ya ha sido aceptado y es cosa juzgada". Así Lorenzetti pretendió dar por cerrado el caso del atentado de la Embajada.

Lamentablemente, estos dichos del presidente de la Corte constituyen un papelón institiucional grave, ya que desmienten no solo a la presidenta sino a una resolución de la propia Corte Suprema que declara el atentado contra la Embajada un delito imprescriprible. Para colmo, el propio estado de Israel hoy se acordó de reclamar justicia por el atentado a la Embajada (reclamo no muy frecuente), lo que contradice la "cosa juzgada" de Lorenzetti.

Veamos esta noticia de Infobae de diciembre de 2006:

Corte: voladura de Embajada de Israel no prescribe

Tal como lo anticipó Infobae.com, el Máximo Tribunal considera que la investigación por el atentado contra la sede diplomática, que en marzo próximo cumplirá 15 años, no prescribe porque están vigentes las órdenes de captura.

La Corte Suprema de Justicia resolvió anoche que la investigación del atentado contra la Embajada de Israel -ocurrido el 17 de marzo de 1992- no prescribió, porque aún están vigentes las órdenes de captura libradas hace más de siete años contra dos supuestos terroristas de origen libanés, según confirmaron fuentes judiciales.

El tema fue tratado en el acuerdo de ministros, que se prolongó durante toda la tarde.

Según los voceros consultados, el fallo -que ya fue firmado por varios ministros del tribunal y que será por unanimidad- podría salir hoy muy temprano para que las partes sean notificadas, de acuerdo con lo que se dejó trascender en la Corte.

El Alto Tribunal recibió en mayo pasado, de manos del padre de una de las víctimas, un pedido para que se declare la imprescriptibilidad del delito y que pueda ser investigado sin correr riesgo de prescribir, teniendo en cuenta que en marzo próximo se cumplirán 15 años del ataque.

(...) El mes pasado, el procurador general, Estaban Righi, opinó que en el caso la prescripción no es de temer ya que la misma debe ser pedida por los imputados, lo que no ocurrió ya que en la causa no hay acusados y los únicos dos implicados están rebeldes con pedido de captura.

Según pudo saber Infobae.com, la Corte sostiene que al estar pendientes las capturas, la causa no puede prescribir, por lo tanto la investigación no se cerrará.

A pesar de que Lorenzetti versión 2006 aseguraba que la investigación no cesaría, desde entonces hasta hoy la investigación no avanzó. Pero en el discurso de hoy, Lorenzetti versión 2015 abriendo el año del Partido Judicial, la declaró "cosa juzgada".

Más tarde, un comunicado de la Embajada de Israel en Argentina echó por tierra el carácter de "cosa juzgada" de la causa:

"Como queda referenciado en los acuerdos internacionales sobre la materia, la responsabilidad acerca del cuidado de toda delegación diplomática se encuentra en manos del país receptor de la misma. Es competencia y responsabilidad del Estado argentino investigar el atentado perpetrado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires. (...)  En los últimos 23 años Israel ha sostenido la importancia de continuar con las acciones pertinentes en miras de llevar a los responsables a juicio. La prosecución de tal fin, sin lugar a dudas, expresa el interés de ambas naciones".

Es decir, el propio estado de Israel desmiente a Lorenzetti y sostiene hoy que el atentado contra la Embajada está impune. El estado argentino es responsable de hacer avanzar esta causa imprescriptible; más específicamente es el Poder Judicial quien debe dar respuesta; para ser más precisos en este caso, la investigación está a cargo de la Corte Suprema; o sea de Ricardo Lorenzetti.

Llamativamente, el presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti le planteó hoy una dura crítica al presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, cuando en su ceremonia dijo: "hay que terminar con esos procesos que no tienen resultado, con las investigaciones oscuras que se traban", porque "eso es terminar con la impunidad". "Significa también que nosotros nos enfoquemos en los procesos y no hagamos de eso disputas de intereses o de poderes o de cuestiones que son ajenas a la lucha contra la impunidad". Dura autocrítica de uno de los máximos responsables de la impunidad.