Cadete





jueves, 7 de abril de 2011

Estalló el Bafici


por oac

Bueno, estalló es un titular amarillo, el Bafici viene abriéndose suavemente para mí. Hoy, camino del Abasto para retirar mi credencial vi una tarde muy bonita, fresca y azul como sólo el mes de abril puede brindar en Buenos Aires. Y que alguien venga a discutirme que hay una época del año mejor que esta en la ciudad. ¡Ah! Y pude observar que todavía existen esos panaderos blancos que flotan en el aire, por cuya supervivencia nos preguntábamos el año pasado en La otra.-radio. ¡Hay panaderos y esta es la altura del año en que aparecen!

Mi manera de empezar el Bafici fue la mejor, porque me crucé con la persona indicada, Roger Koza, que es uno de los críticos de cine más sensibles e inteligentes del país, además de ser un tipo fenomenal, con el que da gusto sentarse un rato a charlar.

Mejor imposible, porque Roger viaja mucho por los festivales de cine, así que da recomendaciones muy útiles para moverse en las entrañas del monstruo. Koza insistió varias veces con Attenberg, una película griega dirigida por Athina Tsangari, que despierta su mayor entusiasmo, comparable según me dice al que el año pasado nos produjo Morir como un hombre. Así que Attenberg (una historia de amor entre un padre, su hija y la amiga de la chica) es la película que no habría que perderse. 


Roger me dice que a primera vista la Competencia Internacional de este año es muy buena, que encuentra un criterio subyacente que hace dialogar a varias de estas películas: las experiencias de la juventud en el mundo contemporáneo, cruzadas por conflictos sociales, políticos, familiares, amorosos y conectadas a la realidad a través de las nuevas tecnologías: facebook, celulares, chats, twitter...



En esa línea parece que está la película serbia Tilva Ros, una de skaters cuya apariencia inmediata oscila entre Gus Van Sant y Jackass (!!!). Roger odió Tilva Ros la primera vez que la vio, pero una segunda visión alteró totalmente su valoración. Creo que esa es la película con la que abriré mi Bafici. En la misma línea Koza me señala otras obras valiosas, como la búlgara Shelter y la francesa Fleurs du mal.



Después compartimos nuestro desmesurado amor por Godard, el gran cineasta vivo que a los 80 nos entrega Film Socialisme, una nueva muestra de su inagotable juventud, un verdadero punk del cine, al decir de Koza. Y él también me habló con mucha alegría de la nueva de Herzog, Cave of forgotten dreams, que dice que es sencillamente extraordinaria. Herzog filma esta película en una cueva del sur de Francia, descubierta en 1994, que tiene pinturas humanas de 32.000 años de antigüedad. Herzog usa el 3D para recuperar para el cine la noción de experiencia y no de mera "representación". Por medio de las cámaras de Herzog atravesamos, como espectadores, una experiencia que de otro modo sería imposible. La tecnología en manos de un autor como el viejo alemán loco nos permite expandir nuestra percepción del mundo.

Después, ya en mi casa, pude ver por tv el mal trago que tuvieron que soportar el director artístico del festival, Sergio Wolf, y el ministro de Cultura del GCBA, Hernán Lombardi, cuando en medio de los discursos inaugurales vieron subir al escenario al actor Luis Ziembrowski, que leyó, en nombre de los actores de los teatros municipales, un duro documento en el que describe la deplorable gestión del macrismo en la cultura porteña. Las caras de Wolf y Lombardi iban virando de color hasta terminar en un azul pálido. A Macri esta vez se le va a hacer difícil sacar réditos del Bafici. Y quien aspire a un transcurso aséptico (un macrismo cinéfilo de baja intensidad) va a pasar algunos sofocones. Las cosas no son iguales que hace un año. El macrismo cool de Filippelli/ Lacuesta correspondía a un clima de presunto postkirchnerismo que finalmente no se dio. Y un año más de políticas culturales macristas ayudaron a que se terminaran de caer las caretas. Al Bafici le falta un Plácido Domingo. ¿Habrá algún cineasta argentino capaz de hacerlo?

Estalló el Bafici.

5 comentarios:

Martha dijo...

Ziembrovsky contó eso- Interesante ese episodio, ayer en 6,7,8

Lukas dijo...

oscar...loa panaderos estan desde la primavera hasta finales del otoño. Son los que en la jerga pop le llaman dientes de Leon. Sus raices tambien se usan para hacer te que ayudan a tener más flojita la sangre..Le vendrian bien a Mauri por estos dias...si es que tiene sangre..
Yo de pe...saqué para Fleurs du Mal. Veré si consigo algo para las recomendadas por Roger. Nos cruzamos por algún pasillo.. ahora me voy por la primera mia que será L.A. Zombie, de Bruce la Bruce..je..je..

Lilián dijo...

Sí, justamente se dio en mi primera función del Hoyts (antes una "godardniana" Good for Nothing con Yoshida presente en la Lugones)se oyeron silbidos cuando la pantalla quedó en amarillo y negro con el logo del GCBA, cosa que no había pasado en la edición anterior, será que ya no hay "cool" que aguante?

Lilián

Roger dijo...

Querido Oscar: gracias por tus elogios, los que creo excesivos. No recuerdo cómo lo expresé, pero quisiera corregir(me), no por arrepentimiento, sino por que debo haber dicho una cantidad de cosas y entre mis asociaciones debo haber sido confuso. Creo que Morir como un hombre pertenece a otro categoría de películas; Attenberg, que me gusta mucho, está muy lejos del film portugués. Este último es una película inmensa, la otra es una gran pequeña película. Lo que quise expresarte fue que en este Bafici hay muchas películas como la de Rodrigues. Eso es todo, y me alegra que te haya gustado Tilva Rosch, que de todas las que vi con adolescentes en competencia, es probablemente la más interesante Abrazo. RK

Oscar Cuervo dijo...

Querido Roger:
son mis apuntes mentales tomados con avidez mientras charlábamos, por supuesto que no había visto las películas aún cuando escribí el post, así que pueden ser un poco imprecisas estas notas. Después de haber visto Attenberg estoy de acuerdo con esta observación tuya acerca de que Morir como un hombre está en una categoría superior.
Gracias por las recomendaciones y un abrazo.