viernes, 22 de abril de 2011

Para Ti, Varguitas

por oac

Finalmente Vargas Llosa llegó y dio su esperado discurso de apertura de la Feria del Libro. Hizo una reivindicación genérica de la libertad de expresión, concebida del modo más abstracto posible, como corresponde a un liberal hecho y derecho, libertad de la letra impresa siempre acechada por inquisidores y comisarios políticos. Varguitas evocó cariñosamente sus años de infancia, cuando en Cochabamba esperaban la llegada de publicaciones argentinas como Billiken y Para Ti.

Es significativa la mención. ¿Sabrá Varguitas que Para Ti fue, al cabo de los años, uno de los principales órganos propagandísticos de la dictadura? ¿Sabrá el Premio Nobel que desde esa revista, formadora de generaciones de mujeres en el candor de las cosas mujeriles, se alentó a que sus lectoras enviaran postales al extranjero, desmintiendo la "Campaña Antiargentina en el Exterior", esa malévola campaña que denunciaba que la dictadura secuestraba, torturaba y asesinaba a miles de argentinas y argentinos? ¿Lo sabrá? Claro, esa revista Para Ti de los años de la dictadura ya no era la misma que el niño Vargas esperaba en su infancia en Cochabamba. Y sin embargo (el dilema de Beatriz Sarlo), era la misma revista, la misma Para Ti. Vargas es un escritor célebre y requerido en todas partes, no tiene por qué saber estos detalles nimios de la historia de la prensa argentina. Y por eso se le disculpa que justo haya elegido a la revista Para Ti para exaltar el valor de la libertad de prensa.

Seguro que Varguitas no conoce la historia de Thelma Jara de Cabezas. Thelma es la madre de Gustavo, desaparecido por la dictadura, y por eso se convirtió en pionera en la lucha de los derechos humanos. Tanto molestaba Thelma a los dictadores que ella misma terminó siendo secuestrada y alojada en la ESMA. Estando secuestrada fue obligada a participar en una nota fraguada en conjunto por los represores y Para Ti. La sacaron del campo de concentración y la llevaron a un bar, en el que fue "entrevistada" por el periodista Eduardo Scola y el fotógrafo Tito la Penna. En el número 2983 de Para Ti apareció una nota de cinco páginas titulada “Habla la madre de un subversivo muerto”. El autor le explica a sus lectoras el motivo de la nota: “Sacar a la luz la verdad y la infamia que se esconden detrás de grupos con clara e inequívoca ideología, que se amparan en una supuesta y malintencionada defensa de los derechos humanos”. La nota fabula que Thelma estaba radicada en Montevideo y que desde allí denunciaba a los organismos de Derechos Humanos, porque ellos inventaban casos de falsas desapariciones con el fin de desprestigiar al gobierno militar. Para Ti le atribuía a Thelma la afirmación de que su hijo era un terrorista muerto en un enfrentamiento contra los militares y que los organismos de Derechos Humanos lo hacían pasar por desaparecido. Una vez hecha la nota, Thelma fue devuelta por los represores a su lugar de cautiverio.


Ya en 1977 Para Ti había publicado un artículo titulado “Cómo reconocer la infiltración marxista en las escuelas”, donde se dice: “Lo primero que se puede detectar es la utilización de un determinado vocabulario. (…) Aparecerán frecuentemente los vocablos diálogo, burguesía, proletariado, América latina, explotación, cambio de estructuras, compromiso. (...) Estas son las tácticas utilizadas por los agentes izquierdistas para abordar la escuela y apuntalar desde la base su semillero de futuros combatientes”.

En 2003 se reabrieron los juicios contra el terrorismo de estado, juicios que durante décadas habían sido desalentados por sucesivos gobiernos civiles mediante miserables subterfugios jurídicos. Y hoy el caso de Thelma Jara de Cabezas es uno de los principales en los que se tratan la colaboración de empresas mediáticas y periodistas con la dictadura.


Así es como la historia recordará la revista femenina Para Ti, que Vargas Llosa evocó con tanto afecto. El laureado escritor declamaba ayer: "Argentina me conmueve y me desgarra. ¿Qué pasó con este país que a principios del siglo XX maravillaba al mundo? Los errores están evidentemente en el campo político. ¿Por qué entró la pobreza? ¿Por qué la crispación política? ¿Por qué tanta violencia? Este país ha perdido oportunidades extraordinarias”. Es comprensible: un premio Nobel no tiene tanto tiempo como para informarse de las minucias de la historia de un país que visita por pocas horas. Quizás, si alguien se molestara en contarle la historia de la revista Para Ti y de Thelma Jara de Cabezas, Varguitas empezaría a entender cómo contribuyó la prensa a que sucediera lo que sucedió en la Argentina.

3 comentarios:

Leonardo dijo...

tengo una duda, ¿se transmitio por cadena nazional el discurso de apertura de la feria por primera vez desde que se creó la misma? igual es obvio que una feria comercial sea inaugurada por un premio nobel que vende muchos libros

muy buena nota, y que pena que Verguita, que se deine como liberal, no sepa lo que hizo el liberalismo en argentina, como para responderse él mismo sobre lo que le pasó a este ispa.

del contenido de la carta de hebe no dicen nada desde el multimedio tampoco

un abrazo

Martha dijo...

Yo lo escuché ayer varias veces por la TV OFICIAL. Pasaban más que nada el fragmento donde agradece a la Presidenta sus conceptos. Unhipócrita, después que dijo que nos ha tocado la desgracia de tener a los K. EN EL GOBIERNO.
H a sido un golazo para él después que habló y que se escuchaban los aplausos de los idiotas que fueron a oirlo. En el 7 el único que lo defendió fue el de El Refugio de la Cultura, en el programa que tiene con gente democrática ( La conductora es hija de desaparecidos) En fin..

Martha dijo...

Esa nena rubia que está en la nota esuna chica, ya adulta que apareció el año pasado en 6,7,8 pues está haciendo un juicio. Decían ali. argumentaban, que los combatientes, de tal modo no les importaba nada de sus hijos, que los dejaban tirados a la buena de Dios. Por supuesto que los padres eran secuestrados y a veces atinaban a dejar los hijos a sus vecinos y otras debían quedar solos. Y de ahí salen esas adopciones ilegítimas. El ruido de las itakas y el llanto de los niños abadonados..Escenario en Córdoba, de noche.Se escuchaba y a veces se convertía al tiempo, en ataque de pánico como síntoma.